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Transilvania 20-3-2002
Llevo mas de 33 años hablando a la gente
que enseño del castillo del Maestro Saint Germain que queda en los
Carpatos de Transilvania. En el año de 1980 mientras vivía en Hungría
encontré algunos palacios del Maestro Saint Germain en los Carpatos
Húngaros, pero me faltaba llegarme hasta el Castillo donde el tiene su
cuerpo físico y que ahora se encuentra en Rumania. Por esta razón inicie
este viaje iniciado en Bucarest sin tener noción ni pista en donde se
encontraba este lugar del cual el Maestro Saint Germain habla en sus
libros.
El cuerpo que el Maestro Saint Germain
conserva aquí, fue el que utilizo cuando fue húngaro y encarno como
heredero del Principado de la Familia Ráckozi y en ese lugar el Maestro
conserva un museo con objetos de estimadisimo valor dentro de la historia
de la humanidad y un jardín donde día y noche suenan los valses de
Strauss.
Llevo varios días recorriendo casi toda
Transilvania de sur a norte y de este a oeste, pueblo por pueblo, montaña
por montaña, valle por valle, sobre todo esa zona que fue Hungría y aun
permanece poblada por húngaros y que todavía hablan su idioma y
conservan su costumbre.
En el siglo XII los húngaros invadieron
este lugar hasta 1918, que paso a ser parte de Rumania. Por eso aunque el
Maestro Saint Germain vivió aquí, que ahora es Rumania, Su cuerpo
conserva el gentilicio y el titulo de "El Húngaro" como nombre
oficial ante la Jerarquía Espiritual y la humanidad.
Este recorrido lo estoy haciendo con la
guía de un joven rumano de 19 años llamado Robert, experto conocedor del
país. Viajamos en su auto que de fabrica se llama "Cielo", como
es arriba es abajo, las casualidades no existen.
Al conocer a Robert tuve
que explicarle de inmediato el motivo de mi viaje, hablarle del Maestro
Saint Germain y de la Metafísica, el supuestamente no sabia nada del asunto
y de inmediato se puso a interrogarme muy interesado en el tema. Ya andando
por perdidas carretera e internados en los bosques de Transilvania me dijo
seriamente: "quiero ser tu discípulo para que me enseñes
Metafísica". En ese momento me di cuenta que Robert me lo había
puesto el Maestro Saint Germain expresamente para conducirme a donde tenia
que ir en Transilvania.
De inmediato acepte
instruir a Robert dentro de la Metafísica, asunto que hice responsablemente
durante todo el viaje, así que nuestro recorrido por las montañas de
Transilvania comenzó a ser deleitado en el compartir la Metafísica que
Conny Méndez me había enseñado en la que ahora era una lejana Caracas. Y
aunque no tengo discípulos en el sentido oculto de la palabra, entendí que
debía aceptar a Robert para instruirlo.
Cuando apenas habíamos
iniciado el recorrido de Transilvania y nos detuvimos en el primer castillo
en la ciudad de Peles, construido por el Rey Carol I de Rumania, una
poderosa radiación se apodero de lugar y mi corazón comenzó a latir de
gozo. Inmediatamente me puse a agradecerles a Conny Méndez y a Katiuska
Cordido, porque cuando ellas estaban en vida me hablaron mucho de este
lugar.
Uno ama a su facilitador
en la medida en que ama la enseñanza y es un amor ciego sin razonamientos
de explicaciones metafísica y razonamientos, esto lo entiendo, al
observarme como amo sin explicación a todas las personas que he enseñado,
estén o no a mi lado.
En mi caso, yo les tengo
que agradecer a Conny y a Katiuska el que me hayan dado la instrucción pero
cada quien tiene a alguien a quien agradecerle. Porque
el agradecimiento y el reconocimiento al que te enseña o comparte contigo
estos misterios, son las únicas llaves que abren las puertas de acceso al
poder de los secretos escondidos de "Aquello" que te enseñaron.
La parte oculta de la enseñanza solo se le desvela al estudiante
agradecido, la esfinge siempre vela en la puerta para que los ingratos no
penetren en el umbral de la verdadera Sabiduría, llegaran al conocimiento,
pero al saber nunca. Este principio se cumple en todo, pero mas en la
metafísica.
Una tarde en que estaba a
solas con Conny en su casa, mientras ella escribía "Quien es y quien
fue el conde de Saint Germain", me comenzó a explicar detalles ocultos
de cómo vivía el Maestro en su Castillo de Transilvania y como era posible
verlo.
Es inevitable andar por
Transilvania y no Pero en Transilvania a Saint Germain nadie lo conoce
públicamente a quien uno se encuentra es a su polaridad contraria y es con
la sombra de Dracula, que aparecerá a simple vista del visitante y acapara
mas la atención que la del Maestro Saint Germain, porque la humanidad
actualmente esta mas sensible y reacciona de manera natural hacia el bajo
astral y no tanto hacia el plano verdaderamente espiritual.
Después de todo un día
de carretera por los Cárpatos llegamos a la ciudad de Bran donde se
encuentra en la cumbre de gigantesca roca un castillo medioeval, que da
todas las características fílmicas de ser el de Dracula y la gente lo va a
visitar como tal. Pero al penetrar dentro de el, no encontré récord
eterico de nada siniestro que diera miedo.
A los rumanos no les
importa `para nada Dracula, no creen en el, ya que esto fue una creación
literaria del escritor ingles Bran Stoker, alimentada y aderezada por los
creadores de películas en Hoollywood.
Días mas tarde de
carretera por el paso de Bàrgáu entre Transilvania y Moldavia llegamos a
lo alto de una fría colina, donde a un señor se le ocurrió construir un
hotel-restaurante alusivo a Drácula y en la cripta obscura del lugar
conserva un ataúd a semejanza del Dracula, con la única finalidad causar
miedo en los visitantes, pero no pasa de ser algo teatral, que a mi me
pareció tan divertido, que hice hacer retumbar de carcajadas el lugar.
La leyenda de Dracula esta
basada en la vida de un noble rumano llamado Vlad Tepes "El
Empalador", que durante las guerras de Rumania contra los turcos, el
tenia la costumbre de empalar a los enemigos y esto era algo tan
sanguinario, que de allí surgió la historia de Dracula.
Sin embargo es notorio en
los techos de las casas de Transilvania encontrar muchas cruces, sobre todo
encima de las chimeneas, ¿será por aquello que : las brujas no existen
pero de que vuelan, vuelan?.
Continuando otro día de
carretera en el pueblo e Siguisoara que es uno de los poblados medievales
mejor conservados del mundo, tuve la oportunidad de visitar la casa donde
nació el famoso Vlad "El Empalador" conocido como Dracula.
Transilvania es una
región montañosa, a veces misteriosa, otras completamente bucólica, en
algunos sitios ensoñadora y en partes mítica y diría que hasta infunde
temor y respeto. Al uno introducirse en algunos de los bosques de
Transilvania, el día se obscurece por la profusión de altísimos pinos de
color verde oscuro. Inesperadamente a la vuelta de algunos camino aparecen
cristalinos riachuelos, por donde quiera hay pastores con sus ovejas y
poblados típicos con sus singulares iglesias al centro.
Las iglesias en
Transilvania son muy particulares, algunas de ellas son protestantes y otras
ortodoxas del rito griego. Los templos protestantes se destacan por sus
importantes agujas de sus campanarios al frente de la construcción, que
parece desafiaran al propio cielo. Las iglesias ortodoxas generalmente al
estilo bizantino, son mas humildes y llenas de misticismo, ya que cuando se
visitan, lo envuelven a uno en la magia de decenas de iconos antiguos y
modernos que cubren las paredes desde el techo hasta el piso.
Transilvania queda al
propio centro de Rumania, penetrada por todos los lados de los Carpatos que
es una misteriosa cordillera en forma de arco.
Llegando al limite de
Transilvania por el norte, donde se encuentra Moldavia, me encontré con el
río Moldava, hecho que me dejo maravillado y no desperdiciaba momento en
contemplarlo extasiado. En lo que pude brinque del coche y corrí a su
rivera para abañar mis manos en sus corrientes y darle las gracias a su
Guardián Silencioso por permitirme conocerlo. Desde que era un niño he
escuchado hablar del río Moldava por el Poema Sinfónico compuesto por
Smétana que lleva el nombre homónimo. Luego en la Metafísica me entere
que era la Llave Tonal de la Señora Fe, Arcangelina del Rayo Azul
complemento del Arcángel Miguel.
En Moldavia me encontré
con los monasterios de Bucovina, verdaderas obras de arte ortodoxo. Son
iglesia pintadas con frescos de arriba a bajo por dentro y por fuera,
narrando pasajes de la Biblia. En dos de ellas, en sus fachadas esta narrada
en frescos el Juicio Final y son verdaderos antecesores del mismo tema
pintado por Miguel Angel en la Capilla Sixtina en Roma.
Desde el día domingo 17
hasta el miércoles 20 hemos estado recorriendo Transilvania, casi desde las
7 e la mañana hasta las 7 de la noche, casi sin parar y sin encontrar ni
rastro somero de algo relacionado con el Maestro Saint Germain, ni nada que
se le parezca..
El miércoles 20, un día
antes de la llegada de la Diosa Amarillis trayendo la Primavera, nos
detuvimos en un pueblo a descansar y decidí meterme en una sala web que
estaba por allí. El lugar era sin iluminación, las ventanas estaban
tapadas con viejos y arrugados cortinajes, el humo de los cigarros creaba
una espesa niebla y un hedor insoportable. Obstinadamente me senté frente a
un ordenador que literalmente daba pena, porque hasta las letras del teclado
estaban borrados y trate de comunicarme con algunos de los metafísicos que
estaban muy interesados que les informara de los sucesos acaecidos
diariamente en este periplo que estaba haciendo. A pesar de todo el
positivismo que siempre trato de poner cuando escribo, esta vez no le pude
disimular a nadie lo horriblemente deprimido que me encontraba.
Me quería ir del país,
estaba arrepentido de haber usado mis pocos días de descanso de las
conferencias para hacer este viaje. No encontraba comida vegetariana variada
y todo los días comía el mismo pepino con tomate y queso apando, los
hoteles no eran buenos y Drácula no me ilusionaba para nada, lo único que
realmente me estimulaba a seguir adelante eran los chistes, las comicidades
y el entusiasmo inalienable que siempre tenia Robert.
En este día mi siquiera
me preocupe por almorza. Durante el recorrido interminable por la carretera
lo que hacia era escuchar la flauta de Pan de Zanfir músico nativo rumano
tocando música folklórica y comerme una uvas que llevaba en una bolsita
plástica, ya había perdido las esperanzas de encontrar algo de lo que
buscaba del Maestro Saint Germain.
El día anterior a este,
mientras desayunaba hice con Robert un balance de los sitios visitados de la
zona. Con un mapa fui descartando lo visto, y prácticamente habíamos
estado en todos los castillos de los Cárpatos y nada que aparecía algo
relacionado con las familias nobles de Hungría. Entonces muy seriamente
hable con Robert y le dije: En los Cárpatos occidentales ocupados por los
nobles húngaros en siglos pasados tiene que haber un castillo que nos falte
visitar ¿dime cuál conoces? , Robert balbuceando me dijo que solo una vez
había visitado un misterioso castillo que no conocía mucho y que estaba
lejos, fuera de ruta, pero decidí a pesar del cansancio, decirle que me
llevara y enrumbarnos hacia este ultimo destino, a ver que pasaba.
Volviendo al día de hoy
miércoles, cerca de las 3 de la tarde atravesamos un poblado con el coche y
Robert me dijo: "Por favor cierra los ojos y no los abras hasta que te
diga". A cada momento se cercioraba que tuviera los ojos bien cerrados,
y como iba manejando, para que se quedara tranquilo, me cubrí la cara con
la bufanda que traía.
Sentí que Robert tomo el
teléfono celular, que siempre cargaba porque a cada momento alguien lo
llamaba, y marco un numero. No se si en serio o broma, Robert hablo con una
persona a la que le dijo casi exactamente: " Gemi, ya estoy llegando y
te traigo a tu amigo Rubén". Y le pregunte ¿ Quien es Gemi? Y el me
dijo: " Gemí es el diminutivo del nombre de Saint Germain", esto
fue algo que me sorprendió sobre manera.
Después de sentir a
ciegas que Robert con el coche daba curvas, subidas y bajadas cortas y
precipitadas, al fin en un lugar freno y me dijo: "habré los
ojos". Me quite la bufanda de la cara y cuidadosamente fui activando mi
vista, sabia que algo fuera de lo común iba a suceder y así fue. Frente a
mi estaba el mas fantástico castillo que hubiera visto en toda mi vida,
tomando en cuenta haber visitado casi todos los mas importantes de Europa.
Me baje estupefacto del
auto y me pare a la orilla de un profundo acantilado, en cuyo profundo fondo
serpenteaba un río y del lado de enfrente se alzaba una gigantesca roca
llevando en su cumbre, como si hubiera sido tallado por Dios, un imponente
castillo. Era así como los tubos de un gigantesco órgano en el coro de una
hermosa iglesia gótica. Sus torres y agujas penetraban el cielo como en
comunicación con un mas allá misterioso e indescifrable. Era una
construcción del mas puro elegante y bello estilo gótico del siglo XV, con
algunos delicados toques del renacimiento temprano propio de la época.
Dije en voz alta:
"esto no lo puedo creer". Le di las gracias al Maestro Saint
Germain y de inmediato me comunique mentalmente con una corte de personas
que siempre me piden, que cuando llegue a los Retiros Etericos de los
Maestros, me comunique con sus Cristos Internos y por supuesto la lista la
encabezan Katiusca y Conny, recordando a viva voz que Katiusca me dijo en su
casa un día: "Te doy permiso para que invoques mi Cristo Interno
cuando estés en esos lugares de los Maestros".
Al atravesar el larguisimo
y altísimo puente elevadiso del castillo, en la puerta estaba el director
quien nos dijo en rumano detalles del lugar.
El castillo esta tal cual
era usado en la época, sin ningún tipo de restauración ni cambio de
facciones originales, ha permanecido igual que hace 500 años. Me dio un
placer inmenso caminar por sus patios, pasillos, salas y habitaciones.
Al llegar al salón
principal del castillo, una sala gótica de dos naves con techo de cruceria
ojival, lo único que sentí hacer, fue cantar el Himno al Maestro Saint
Germain de la Profesora Rugeles y así lo hice. Me ubique en un sitio
especial y cante. El eco era tan espléndido que el sonido iba mas allá de
las ojivas que servían de maravillosa caja de resonancia. No tenia ya ni la
mas leve noción de la depresión anímica que me había aquejado horas
antes.
Este era el final de una
larga búsqueda, que bien guardaba revelar su tesoro en el ultimo momento.
También era el comienzo para mi de una nueva relación con el Maestro Saint
Germain, algo diferente en relación a Su trabajo comenzaba a partir de ese
momento, horas mas tarde ya ese novedoso impulso de hizo sentir.
Recuerdo que Conny fue muy
enfática al decirme que al llegar al castillo del Maestro Saint Germain, el
podía asumir la forma de un común jardinero, el portero, o guardia del
lugar, algo que hacia para no llamar la atención de los visitantes comunes.
Hice lo que tenia que
hacer. Al final de todo le di las gracias a la Amada Silvina, Guardián
Silencioso de Rumania, por haberme permitido llegar hasta este lugar tan
remoto. No había perdido el viaje, ni las horas interminables de días en
carreteras, subiendo y bajando Cárpatos por casi toda Transilvania.
El que venga a
Transilvania buscando al Maestro Saint Germain tratando de verlo, tenga la
seguridad que aquí no va a encontrar nada, si antes no lo vio y hablo con
El en años de servicio a la humanidad haciendo Su trabajo y transmitiendo
Sus enseñanza. Si ya te diste cuenta que el Maestro esta en cada enseñanza
de tu facilitador y la atención que te prestan tus estudiantes cuando le
das clases y les has sido fiel a ambos, no estas con deudas de amor y
gratitud con nadie, no tienes nada que venir a buscar aquí, y veras al
Maestro allí en tu lugar de trabajo. En este castillo físicamente solo hay
piedras, pero aquel que te despertó a estos estudios y aquellos que tu
despiertas a estas enseñanzas son células vivas del cuerpo del Maestro
Saint Germain.
Fin |