Jesús perdió todo derecho legal a
ser respetado como ser humano, por esto era atropellado violentamente, se
le desnudo públicamente para ser latigado, asunto que para los judíos era
totalmente vergonzoso, ya que no estaban acostumbrados a la desnudez como
lo romanos.
Después de esto, a Jesús le
volvieron a poner su ropa para que de alguna forma se le detuviera la
hemorragia de las heridas y no se desangrara deshidratándose y que no
pudiera soportar los demás horrores que todavía le esperaban. Los brazos
de Jesús fueron extendidos violentamente y atados a un madero llamado "Patibulum",
que era el brazo horizontal de la cruz que tenia que soportar su peso
entre los omoplatos y los codos, hasta las muñecas. Al caminar con esto
atado le produjo una tensión muy agotadora que le hacia perder el
equilibrio y caer, asunto que le produjo fuerte excoriación en la rodilla
izquierda que además de estar con la carne abiertamente viva, esas heridas
se le atropellaba junto a las piedras y arenillas del piso que le hacían
producir mayor dolor. Además hay que añadir siempre el estado de debilidad
y sin haber dormido en que se encontraba. Por eso para que no se muriera
antes de tiempo le pidieron a un fuerte y vigoroso negro egipcio llamado
Simón Cirineo que se encontraba entre la gente que veía este horrendo
espectáculo que lo ayudara. Jesús no llevo toda la cruz a cuestas como se
ve en las pinturas, solo cargo el Patibulum que luego fue engarzado en el
"staticulum" que era la parte vertical de la cruz y que le esperaba aquí
enclavado en lo mas alto del Calvario.
El recorrido de Jesús con el
Patibulum fue largo ya que se inicio en el Palacio de Pilatos hasta aquí
en el Calvario. A este recorrido se le llama La Vía Dolorosa y hay que
caminarla varias veces para poderse compenetrar con lo que Jesús vivió por
esa calle tan popular que es la arteria peatonal mas importante de
Jerusalén y que de seguro todo el mundo salió a ver como estaba siendo
humillado. Allí Jesús no le cabia lugar para tener la mas pizca de ego,
estima personal, ni nada que remotamente se le pareciera a orgullo o
consideración de su persona. Fue humillado hasta las mas bajas y dolorosas
consecuencias. Ningún Maestro de Sabiduría encarnado en la tierra ha
pasado por este suplicio tan espantoso como el de Jesús.
Aquí en lo mas alto del Calvario
fue Jesús tirado al piso rudamente y de espaldas despojado nuevamente de
su ropas, pero que al tener las heridas del cuerpo secadas adheridas a la
túnica, al despojarlo violentamente de ella, esto le causo un terrible
dolor, tal cual el que produce cuando a uno le arrancan un adhesivo de una
herida, pero en vez de ser de una herida, eran de casi cientos de ellas.
Jesús fue sujetado a la Cruz por
tres clavos, uno en cada muñeca y uno solo sujetándole los dos pies. Jesús
no fue clavado en las palmas de las manos ya que ninguna palma de una mano
es capaz de aguantar el peso de un cuerpo sin desgarrarse, así que fue
clavado en la muñeca en el arco que de forma natural forman el cubito y el
radio en el antebrazo.
Según hemos podido ver en la
Iglesia de la Santa Cruz de Roma donde esta el supuesto clavo de Jesús que
le fue introducido en la muñeca izquierda, cada clavo tenia un espesor de
casi un centímetro en cada una de sus caras. Imagínense que los estén
perforando a ustedes, haciéndoles cuatro heridas cuadradas de cuatro
centímetro por lado.
Todavía podemos ver debajo del
altar que esta allí, el hueco donde estuvo clavado el brazo vertical de la
cruz, bien a lo alto de la colina para que todo el mundo viera a Jesús
desnudo, deformado, con cientos de moscas revoloteándole fastidiosamente
las heridas y sin podérselas espantar y así humillarlo mas de lo que ya
estaba.
Es poco el dolor transmitido en
la música del Stabat Mater de Pergolessi, en el Crucifixus de la Misa en
si menor de Bach o en el Lacrimosa del Réquiem de Mozart; en esculturas de
crucifijos como el de Cellini o los de Caspicara; en cuadros como el
Cristo de Velásquez o la Crucifissione de Donizetti; en los incontables
sermones de miles de sacerdotes y escritos sobre la pasión de Jesús.
Comparado con lo que Jesús sufrió en su Pasión, todo esto no es
absolutamente nada, ni nos puede conmover tanto como introducirse en su
cuerpo y medio imaginarse algo de tanto padecimiento.
Los pies de Jesús no fueron
clavado sobre un "suppedaneum" que era una pequeña superficie en donde el
crucificado podía posar los pies, apoyarse y mitigar aunque fuera un poco
su tan terrible dolor y enderezándose un poco poder respirar ya que la
postura le producía asfixia. Sus piernas fueron clavadas la izquierda
sobre la derecha y con las plantas de los pies adheridas al leño lo que le
producía una curvatura en el cuerpo, asunto que dolorosamente esta
expuesto en la pintura del Cristo de Cimabue. La Cruz de de Jesús era una
"Crux Sublimis" que eran las altas para darle mas realce al suplicio y
todos se dieran cuenta del hecho contundentemente que estaba sufriendo el
condenado y sirviera de escarnio a todo el pueblo.
Por la postura que tenia Jesús al
estar pendiente de la cruz se le comenzaron a dilatar los huesos del tórax
que se le marcaban por encima de la piel, pecho que dificultosamente se le
inflaba casi por espasmos tratando de respirar sin poder enderezar su
cabeza que forzosamente se le comenzó a caer y su mentón a encajársele en
el pecho. Por la gravedad el cuerpo se le abalanzaba cada vez mas hacia
delante, sus rodillas se le doblaban cada vez mas, mientras los brazos se
le estiraban dolorosamente limándole los huesos de sus muñecas y
desgarrándole la piel.
La deshidratación por las
hemorragias de las heridas, hacia que una terrible sed se apoderara de él
y cuando pidió agua, cruelmente lo que le dieron fue hiel.
Debido a todos estos espantosos
dolores, Jesús se vio sin la ayuda de lo alto, sin el auxilio, defensa ni
compañía de sus discípulos y amigos, sin la admiración ni el respeto de la
gente y por eso exclamo desesperado desde lo mas profundo de su ser "Dios
mío Dios mío por qué me has abandonado".
Los tallistas, escultores y
pintores de crucifijos buscando estética en ellos, ninguno han reflejado
en sus esculturas la terrible postura que Jesús tenia en la Cruz. Es
posible que por la postura se le dislocaran los omóplatos y el húmero
produciéndole mas dolor todavía. Tal cual se ve en la pintura que
observamos en el cuadro de Mario Donizetti que se encuentra a la entrada
de los tesoros del Vaticano y que tal vez sea el único artista que ha
captado en sus pinceles el poder reflejar la autentica postura de Jesús en
la Cruz.
Es posible que el pulso de Jesús
se le haya subido a unas 150 pulsaciones por minuto y su tensión al mismo
tiempo bajándosele a unos 70 de diástoles , debido al esfuerzo a que se le
sometía su pobre y sensible corazón. Todo esto hizo que su piel se le
comenzara a poner lívida, de color cera y sudorosa, ya que le goteaba
sangre y sudor por la transpiración de la posición de tan terrible
suplicio.
Este es el descenso a los
infiernos del que habla el Credo, donde se pierde contacto con los
cuidados, la felicidad, la luz, la amistad, el cariño y todo lo lindo de
la vida.
La muerte de Jesús fue producida
simultáneamente por asfixia y paro cardiaco, ya que la postura que tenia,
poco a poco le fue impidiendo respirar. Mientras tanto le gritaban
"sálvate a ti mismo", veía a su madre a su lado sufriendo. Jesús estaba
plenamente consciente de todo lo que le sucedía en esas terribles y
larguísimas tres horas, ya que en este tipo de suplicio, el cuerpo de
forma natural hace fluir el poco de sangre que le queda hacia la cabeza y
el torturado se mantiene consciente hasta el ultimo momento. Todo esto le
permitió a Jesús hablar hasta que expiro.
¿Y qué fue lo tan terrible hecho
por Jesús para recibir esta muerte tan horrorosa que ni siquiera merece el
mas cruel de todos los criminales de la humanidad?. Un hombre que lo que
hizo fue enseñar, sanar, resucitar muertos, dar consuelo y predicar el
amaos los unos a los otros.
Solo aquí en el Calvario
introduciéndonos detalladamente dentro de cada aspecto del dolor de Jesús
es que pudiéramos comprender aunque sea un poquito lo que significa
nuestra pequeña vida y las cosas que nos pasan, que tal vez sean muy
minúsculas al lado de las sufridas por Jesús y que somos tan orgullosos
que reaccionamos con venganza, odio y rechazo.
Esta fue la espantosa agonía que
sufrió Jesús aquí en este Calvario, pero que a pesar de todo el dolor que
he descrito, antes de morir tuvo el valor de alzar su voz en medio del
escarnio y decir con consciencia y profundidad de lo que decía: PADRE
PERDÓNALOS POR QUE NO SABEN LO QUE HACEN.
Después de muerto, por si todo lo
que le hicieron fuera poco, una lanza de un soldado le atravesó su corazón
produciéndole una herida de unos cuatro centímetros de largo.
Con tan solo considerar el dolor padecido por
Jesús en su pasión y reflexionar en su perdón universal para todos lo que
le produjeron tan horrible muerte, sin tomar en cuanta que Jesús fuera un
enviado de Dios, un Maestro Encarnado y tantas cosas mas, tan maravillosas
que dicen de El, ya tan solo su perdón, es la mas grande instrucción que
maestro alguno halla dado a la humanidad, esta sola acción le hubiera
bastado para ser uno de los seres mas grandes que ha pisado la faz de la
tierra.