Buenos Aires, 24-3-2003
Una de las prácticas que la
metafísica nos enseña para ser positivos, triunfar en todo lo que
hagamos, hacer preponderar el bien sobre el mal, dominar situaciones
adversas, salir airoso de momentos desagradables, es conocer la Verdad.
Jesús dijo: "Conoce la
VERDAD y la VERDAD te hará libre", pero ¿Cuál es esta VERDAD y
cómo lograr que impere para que nos haga libres? La VERDAD es la
armonía, la justicia, lo correcto, aquello que nos hace bien a todos y se
consigue negando aquello que no es la VERDAD y decretando que ésta se
manifieste.
Una de las prácticas que más
enseña la metafísica desde el principio es que debemos decir: "NO
LO ACEPTO" a todo aquello que no sea la VERDAD. Cuando alguien te
haga algo que no te gusta, te suceda una injusticia, te ofendan,
perjudiquen, te conflictúes o te pongan en inarmonía di: "NO LO
ACEPTO". Eso si, pensando que la VERAD, que es tu verdadero SER, tu
Yo Soy, es perfecto, es salud, amor, perdón, armonía, justicia, alegría
y salud. Esta enseñanza aparece en el libro Metafísica al alcance de
todos de Conny Mendez, en el capítulo Nº III, lo que quiere decir que
todo aquel que estudia metafísica lo pone en práctica desde que es un
principiante.
Para el mejor funcionamiento de
los grupos y de nuestras vidas en general algunos instructores de
metafísica deberían revisar este punto tan importante, ya que enseñan
metafísica y se les ha olvidado poner en práctica el NO LO ACEPTO, y
deben no olvidarse de este recurso tan importante que hace prodigios
maravillosos.
Hay personas que con todo el amor
y entusiasmo del mundo planifican un evento, fundan una empresa, organizan
algo, se meten en un negocio, y debido a situaciones inesperadas que
surgen, inconvenientes creados por los demás o por ellos mismos, falta de
planificación, alteración de programas o decisiones mal tomadas
imprevistamente, ponen el asunto, la empresa, el evento o sus planes en
peligro con amenazas de venírseles todo abajo, y dócilmente,
pasivamente, silenciosamente, aceptan todo el desastre que se les viene
encima y como no reaccionan se les olvida decir NO LO ACEPTO y no se
declaran en contra del desastre y no afirman buscar o querer encontrar una
solución, pierden millones invertidos, destruyen ilusiones, se les hunde
el barco y así, de brazos cruzados en el fatalismo, depresivamente se
quedan.
Cuando todo parece perdido y el
fracaso es inminente acuérdate que puedes decir NO LO ACEPTO, pero éste
es un no lo acepto reflexivo, no como el de un niño malcriado que no se
quiere tomar la sopa.
Al decir NO LO ACEPTO es que
además de tener una actitud mental de no aceptación al fracaso, a la
destrucción del proyecto, es que de inmediato te vas a poner a buscar
alternativas para ver cómo sacas a flote aquello en que pusiste tantas
energías.
Hay cosas que uno se mete a hacer
que no son armoniosas, no benefician a nadie, son destructivas y es mejor
que desaparezcan, pero si eso que tú deseas hacer o estás haciendo
beneficia a los demás, es constructivo, no tiene odio, crítica ni
maledicencia, vale la pena que lo salves, y si está amenazado a
desparecer haz todo lo que esté a tu alcance por salvarlo y di NO LO
ACEPTO, habla, defiende, argumenta, muévete, busca aliados y sálvalo,
que eso es de DIOS.
Hay seres que dicen tener al
maestro a su lado, mandan a revisar a los demás sobre sus defectos, dicen
cortar con la mentira en que estaban sumidos, acusan a los demás de no
evidenciar las enseñanzas que predican, acusan a la gente de tener
personalidades exaltadas, señalan de infantes a los demás, les molesta
que otras personas lleven años en una empresa, que sean famosos, que
dirijan, que escriban y que tengan magnetismo personal. No saben que por
más impersonales o superados que se crean en ayuda personal, están
llenos de odio, rencor, traición y mentira, pero eso no importa, no es
grabe, se soluciona fácil, les hace falta aprender y están a tiempo de
hacerlo usando el NO LO ACEPTO.
Lo importante no es que los
demás tengan orgullo espiritual, se vanaglorien de sus logros, digan
tener años en una empresa, que la gente los siga, que los idolatren, que
se apropien de grupos espirituales. Lo importante es que si tú consideras
que eso no debe ser, seas tú el que no lo aceptes. Pero si andas
aceptándole defectos a los demás, recuerda que en lo que tú piensas, en
eso te convierte, donde pones tu atención, allí estás, y si andas
pendiente de los defectos de los otros, te estás convirtiendo en esos
defectos. No hace falta que estés diciendo por allí las faltas de los
demás, escribiéndolo en páginas y mandándoselo a todo el mundo, ese es
un asunto tuyo, y con decir para ti mismo NO LO ACEPTO, tienes.
Si crees que tienes que estar
alertando a los demás de los peligros es porque tienes complejo
mesiánico, esto es creerte salvador de lo demás. Eso es muy bueno, pero
recuerda que si de verdad eres metafísico y quieres probar la efectividad
de esta enseñanza, recuerda que con sólo decir NO LO ACEPTO puedes
solucionar el asunto.
No hacemos nada condenando la
CRÍTICA, la INTRIGA, el DESEO DE DOMINACIÓN, la DESOBEDIENCIA y la
DESLEALTAD en otras personas cuando nosotros somos los que estamos
transmitiendo esa energía porque estamos llenos de traición a nuestras
raíces y vemos el deseo de dominación de los demás como un reflejo de
nuestra propia actitud, y cuando hablamos de crítica no nos damos cuenta
que al criticar la crítica estamos criticando. Pero nada de eso es
problema. i a todo aquello que no te gusta en los demás: NO LO ACEPTO.
A veces sucede que lo que vemos
en los demás como defectos, a otros les encanta y les parecen virtudes,
por eso no debemos asumir la postura de abanderados de decirle supuestas
verdades a los demás. Si a ti no te gusta como alguien mastica, habla, se
ríe, escribe o dirige date cuenta que ese es un asunto personal, muy tuyo
y que con decir para ti mismo NO LO ACEPTO tienes. Así te proteges de no
ser como ese ser que a ti no te gusta, pero los demás tienen que seguir
siendo libres de aceptar ser como quieran aunque a ti te parezca que así
no debe ser esa persona.
Es maravilloso que mucha gente sienta deseos de
unirse para orar y esto se debe promulgar. La oración salva, pero a veces
nos aprovechamos de los males que otros sufren para transformarnos en
líderes de situaciones y atraer la atención hacia nuestra empresa,
grupo, organización o país. Esto es maravilloso, pero más fantástico
es enseñarle a la gente a decir NO LO ACEPTO y que la única fuente de
PAZ y PODER SOLUCIONADOR está dentro de nosotros en el poder de nuestras
afirmaciones, reconociendo la VERDAD, centrándonos en nuestro CRISTO
INTERIOR.