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Móstoles 7.5.04
La
Torre de Babel significa confusión por hacer el trabajo sin la bendición
de Dios, en armonía para todo el mundo asunto que produce el caos mental.
La
Torre de Babel es exactamente lo contrario al día de Pentecostés en que
todos los apóstoles de Jesús comenzaron a hablar lenguas y todo el mundo
los entendía.
Este ejemplo que expondré ahora, de cómo la gente se sale de
“Pentecostés” y se mete en la “Torre de Babel”, lo he visto suceder
personalmente unas cuantas veces, tanto en el ámbito espiritual con
estudiantes; en el ámbito artístico con alumnos de piano y de ballet; y en
la político con los sucesores de un presidente o líder. Tal vez los
lectores cuando lean esto abran visto cosas parecidas ya que es
patéticamente la verdad.
Muchas veces estamos excelentemente con nuestro
facilitador, maestro o guía, haciendo un trabajo para el bien de la
humanidad o progresando en una determinada empresa o arte y sus
bendiciones nos fluyen abundantemente, ayudándonos a prosperar en nuestra
labor, tener muchos estudiantes, cantidad de grupos, aceptación, poder de
convocación, estudiantes inteligentes y capaces, ser creativos con
estupendas ideas, exitosos en nuestras presentación, buena fama de forma
gratuita. Esto es lo que la Biblia describe como: “Tenia entonces toda
la Tierra una sola lengua y unas mismas palabras”. Cuando haya
confusión en uno, podemos utilizar estas palabras como decreto diciendo:
“Yo Soy en toda la Tierra una sola lengua y unas mismas palabras”.
Pero
un día a aquel que tan bien le iba se le ocurre que su facilitador o
instructor de su arte u oficio esta equivocado, pero no porque
verdaderamente este mal, sino que es ocurrencia del estudiante, porque se
quiere independizar, dividir, separar, ya que se cree mas capaz que su
maestro y le comienza hacer la contra, atacarlo, hablar mal de él, impedir
que enseñe y crearle mala fama. El Instructor, por supuesto, no le va a
decir nada, al estudiante en rebeldía, no lo va a maldecir, ni ha desear
ninguna maldad, pero mas nunca le vuelve a dar la bendición y como el es
la “conexión” el estudiante la pierde. Esto esta descrito en la Biblia
cuando dice: “Vamos edifiquemos una ciudad y una torre cuya cúspide
llegue al cielo y hagámonos un nombre por si fuéramos esparcidos sobre la
faz de toda la tierra”. Como vemos esto es puro egotismo, ganas de
hacerse famoso a toda costa.
El
que traiciona sigue traduciendo y dando conferencias o conciertos, pero
pierde la hilaridad en lo que ejecuta o expone, ya no hay claridad de lo
que traduce, expresa o escribe, comienza a perderse por los cerros de
Úbeda, inicia un tema y salta a otro, al estilo Cantinflas, sin que nadie
lo entienda. La gente comienza a no comprenderlos o los sigue gente igual
a lo que habla, totalmente incomprensibles o se rodean de un grupo de
aduladores, que nunca faltan, que los halaguen y alaben, nunca haciéndolos
ver donde están fallando. Esto es lo que la Biblia pone en palabras de
Dios al decir: “Ahora pues descendamos y confundamos allí su lengua
para que ninguno entienda el habla de su compañero”. Así los esparció
Dios desde allí sobre la faz de la Tierra y dejaron de edificar su ciudad.
Edificar la ciudad es símbolo de dar a conocer y hacer cosas para la
personalidad. |