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Madrid 1.04.2005
Estaba en España en la ciudad de Santiago de Compostela estudiando en el
Colegio Mayor Francisco Franco cuando en un café donde me encontraba ví
por primera vez el rostro de Juan Pablo II como nuevo Papa y me extrañó
que no fuera italiano, era el primer Papa no italiano desde 1523.
La
Jerarquía Espiritual de Shamballa comunicó que un Maestro ascendido
caminaba a través del Papa Juan Pablo II.
Recién nombrado Juan Pablo II como
Papa, Lucy Littlejhon se movilizo repentinamente a Republica Dominicana, y
cuando llegó se encontró con los preparativos para recibir al Papa, y le
comunicó a la persona encargada allá del Puente a la Libertad que tenía
que ver físicamente al Papa. Casi todos vieron la imposibilidad de esto,
pero metafísicos, al fin y al cabo, no se cerraron al hecho. Encendieron
el automóvil y se dirigieron con Lucy al sitio donde el Papa daría la misa
y como es lógico estaba congestionado de millones de personas y miles de
autos. Avanzaron con Lucy dentro de un auto hasta donde les fue posible y
cuando ya no pudieron avanzar mas, se tuvieron que bajar con Lucy, que ya
era una anciana reverenda. Al descender del auto un policía,
inesperadamente recibió a Lucy y la condujo hasta los asientos de una de
las tarimas reservadas para los invitados especiales. Lucy digna y
tranquilamente se sentó a esperar al Papa y cuando llegó en su Papamóvil
se detuvo al frente de ella, la saludo y se estuvieron mirando largo rato.
Lucy después de esto se retiró y dijo que lo que tenia que hacer ya lo
había realizado y comunicó que el Papa tenía una gran misión del Maestro
Jesús como Ángel Micah de la Unidad para unificar todos los credos. Para
entonces ni se sospechaba que el Papa Juan Pablo II en La Porciúncula,
en el año 1986 se le iba a ocurrir reunir a los directores de las
religiones de todos los movimientos espirituales. Este evento fue
inspirado desde los planos internos por el propio Maestro Jesús como Ángel
Micah de la Unidad y el Maestro Koot Hoomi quien fuera en vidas anteriores
San Francisco y que actualmente como Cristo de la Tierra es el que dirige
espiritualmente las religiones del mundo entero. Por eso inspiró al Papa a
que hiciera esto, bajo la égida y la radiación que Él mismo tiene en este
lugar. Hay una placa conmemorativa de este acontecimiento a la entrada de
la Basílica de la Porciúncula, que dice: “En este lugar, en
La Porciúncula, en Amor a
Cristo, diversos directores religiosos, en paz con Dios en el mundo
entero, fueron convocados por Juan Pablo II, para una humanísima
salutación y recibimiento, en octubre de 1986”.
Las primeras gestiones ecuménicas del Papa
Juan Pablo II se dirigieron hacia la iglesia Ortodoxa tanto griega como
Rusa, el Anglicanismo y el protestantismo, pero la cumbre de su ecumenismo
estuvo en su amistad con el XIV Dalai Lama, máxima autoridad del Buddhismo
quien cree en la reencarnación en los planos de manifestación, los cuerpos
sutiles, en Maitreya y casi en todo lo que sabemos los Metafísicos que
existe mas allá de lo físico.
El clímax del trabajo de Juan Pablo II
como enclave del Ángel Micah de la Unidad estuvo marcado por el día 18 de
Enero del año 2000, “Semana de Oración por la Unidad” donde abrió la
Puerta Santa de la Basílica de San Pablo extramuros en Roma, junto a
Atanasio delegado de Bartolomé I, el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa de
Constantinopla y Jorge Carey el Arzobispo de Canterbury Jefe de la
iglesia Anglicana y además de ellos representantes de 22 Iglesias mas.
Allí Juan Pablo II pidió perdón a Cristo por todas las acciones que
hubiera hecho la Iglesia Católica en contra de la unidad con las demás
religiones. Esto es muy importante saberse para que no se le de crédito a
ningún sacerdote que contradiciendo al Juan Pablo II ataque la metafísica
u otro grupo espiritual o religioso.
El Papa Juan Pablo II como ser dentro de
la égida de la Era del Perdón de la Llama Violeta del Maestro Saint
Germain, pidió perdón por la Inquisición, las Cruzadas, los cismas, y la
actitud de intolerancia tomada por la Iglesia Católica ante los judíos,
las mujeres y los indígenas.
Cuando el Papa Juan Pablo II visitó por
primera vez Venezuela quise verlo de cerca y no hallaba como. Durante casi
toda mi adolescencia pertenecí a la Schola Cantorum de Caracas, quien en
1974 ganara el Primer Premio como mejor coro del mundo en Arezzo en Italia
y era el coro encargado de cantarle al Papa Juan Pablo II el himno a
Polonia, en un acto con los polacos en el Teatro Tersa Carreño. Alberto
Grau su director me dijo: “si quieres estúdiate el himno a Polonia y
cantas con nosotros” Así lo hice y pude estar muy cerca del Papa
cantándole, y aproveche la oportunidad para dedicarle uno de mis libros y
entregárselo. Fue una copia de la primera edición de “La Humildad” que se
había impreso en papel de bolsas y había bautizado precisamente el día que
se había reunido el Papa en la Porciúncula con todos los directores
religiosos del mundo.
En el año 2004 estando en Polonia me dirigí
a Wadowice a la casa donde nació Juan Pablo II el 18 de Mayo de de 1920
bajo la radiación del signo Tauro regido por el Elohim Hércules del
Primer Rayo Azul, que otorga fe, fuerza, coraje y poder, virtudes que
sobresaltaron en el Papa Juan Pablo II. También estuvo regido por la
radiación de Amor de la Señora Venus quien lo influencio tremendamente.
Juan Pablo II como de un signo de tierra, domino este elemento,
consagrando su vida a sus habitantes. Por ser su signo de género femenino
era devoto de la Madre Maria y uso en su escudo la “M” de Maria. Como tal
movió grandes emotividades, amor, apacibilidad, sentimientos profundos.
Fue un maestro en todo lo relacionado con la tierra y sobre todo amó
Polonia su tierra natal que también es del signo de Tauro.
Me encantó ver, que no por casualidad sino
por causalidad, la casa natal de Juan Pablo II estaba detrás de la iglesia
del pueblo. Luego me dirigí a ver el lugar donde lo bautizaron y la Virgen
a la que le rezaba cuando joven y observé que ya siendo Papa, le había
obsequiado una rosa de oro que se la tenían puesta a un lado del marco que
la protegía.
El 13 de Mayo de 1981 día que se
conmemoraban las apariciones de Fátima, la Madre Maria lo protegió de un
atentado, ye de no haber sido por Ella hubiera desencarnado, por la
gravedad de las heridas que le propinaron, aplicándole hasta la
extremaunción. Un gesto de inmenso perdón fue cuando después de su
convalecencia, luego de días de gravedad en el hospital, fue a la cárcel a
perdonar su agresor.
Juan Pablo II fue un papa que actualizó y
logró que la iglesia diera pasos muy avanzados dentro de conceptos que
nosotros manejamos muy bien en la metafísica. Dentro de eso estuvo la
definición que hizo del cielo, muy parecido a lo que nosotros decimos,
expresando que no era una abstracción, ni un lugar físico dentro de las
nubes, sino una relación viva y personal con Dios. Mas metafísico que esto
no puede haber una definición del cielo. También se refirió al
purgatorio como un estado provisional de purificación, que todos sabemos
es el Plano Astral. El Papa acepto la Teoría de la Evolución de Darwin, lo
que indirectamente hizo ver, que todo el asunto de Adán y Eva era una
hermosa alegoría simbólica del origen de la raza humana.
Han sido muy criticadas las apariciones
hechas por el Papa ante el publico, ya en supremo estado de gravedad y sin
poder hablar. Lo que la gente no sabe, es que Juan Pablo II como
potencial canal de Energía Divina, ha tenido que impartir su radiación y
bendición a la humanidad hasta en los últimos momentos de su vida.
Juan Pablo II ha sido el Papa que más ha
viajado y que ha canonizado más santos en la historia y no hay duda que
pasará a la posteridad como Santo y Mártir del Cristianismo.
Al igual que cuando eligieron a Juan Pablo
II me encuentro en España siguiendo atentamente su agonía y desencarnación
y me es imposible evitar las lagrimas ante la partida del plano físico de
un verdadero Cristo Despierto con influencia masiva, de los que hay muy
pocos encarnados en la tierra.
Dios recompensará dignamente con la gloria de los Planos Celestiales a
Juan Pablo II, por toda su hermosa y santa labor por el bien del género
humano. Los metafísicos del mundo entero reconocemos la inmensa labor
que Juan Pablo II realizó en la tierra. |