ARGENTINA
Buenos Aires Octubre 22 del 2002
Llegue por primera vez a la
Argentina en un caluroso diciembre de 1987, acompañado de algunos
miembros del Grupo metafísico de Guadalajara que veníamos del Perú de
hacer el recorrido que esta descrito en "La Magia de Los Andes"
y que lo había escrito para ellos en ese año.
El primer lugar que fui a visitar
en Buenos Aires fue la Editorial Kier, ya que desde que era un adolescente
leía sus ediciones y desde siempre abrigue la ilusión de conocer su
sede. Estando sentado en el suelo revisando sus textos, cosa inusual en
ese país, una señora empleada de la editorial se entero que había sido
discípulo de metafísica de Conny Méndez y eso basto para que tres días
después, ya me tuvieran armada una conferencia que fue la primera de
Argentina y que se dio en calle Callao apenas unos pasos del Congreso, en
el propio corazón de la Argentina, para que de allí se expandiera a todo
el territorio del Cono Sur Americano. El día de la ultima conferencia de
este viaje, cerrando la alocución, rememorando a Eva Duarte de Perón,
dije con todo el sentido y como un decreto metafísico que se cumpliría: "Volveré
y seré millones". Esto hizo arrancar un nutrido aplauso de toda
la concurrencia. Decreto que no se hizo esperar para cumplirse.
La metafísica en Argentina en
ese entonces no pasaba del librito Cuatro en Uno de Conny Méndez, y unos
cuantos grupos, les faltaba todo el adelanto que nosotros en Caracas
teníamos de nuevas traducciones, llaves tonales, actualización de la
Jerarquía Espiritual y por supuesto, las Cartas Metafísicas ni los
Pilares se conocían.
En pocos días me tenia que ir, y
no sabia cuando iba a volver ni como hacer para que se expandieran los
nuevos conocimientos metafísicos en Argentina. Me entere que había una
editorial que plagiaba libros de metafísica, así que antes de irme, le
metí en un sobre anónimo, sin remitente, Los Pilares de la Metafísica,
Los Siete Rayos y Las Cartas Metafísicas y las hice llegar a esta
editorial, que en pocos meses los fusilo y la gente en Argentina comenzó
a actualizarse metafísicamente.
Luego de ese viaje me quede
carteándome desde Caracas con una Rosarina instructora de metafísica que
se desvivía porque volviera a la Argentina y como ella no tenia recursos,
le comencé a enviar libros desde Caracas sin cobrarle un centavo, para
que los vendiera en su grupo y con el fruto de esa venta fue como pude
comprarme un pasaje en Aerolíneas Argentinas para volver en Octubre de
1990.
Para esa fecha estaba de permiso
en mi escuela de música por estar convaleciente de una operación de una
hernia que tenia de nacimiento, pero esto no me impedía hablar, así que
volví a Rosario en una gira sin precedente donde se lleno el Patio de la
Madera con casi 2000 personas y el teatro Labarden abarrotado.
Siempre le estaré agradecido a
esta Rosarina el favor que me hizo de ayudar a que la Metafísica volviera
a la Argentina y que sucedieran las cosas fantásticas que luego
acontecieron. Pero tuve que pagar un precio muy fuerte.
Como no había dinero para hotel,
la Rosarina me hospedo en su casa, ella de plano me dijo que no sabia
cocinar sino solamente pizzas, y como soy vegetariano me vi amenazado de
pasar casi mas de quince días mal alimentado, asunto que finalmente
sucedió.
Del dinero que se recogía de la
donación amorosa nunca me dieron un centavo ni para mis gastos básicos,
es mas, me hacían caminar algunas distancias para ir a dar la conferencia
y como estaba convaleciente de la operación, una noche casi me desmaye
después de salir de la conferencia.
La habitación donde dormía
tenia goteras y cuando llovía se inundaba y mi cama quedaba como una
perfecta isla rodeada de agua por todas partes. Traje de Caracas mis
mejores galas para ponerme en las conferencias, y un día ya no tenia
camisas que ponerme porque todas me las quitaba la Rosarina para
lavármelas, pero no me las devolvía, al ir a averiguar que pasaba,
encontré que las camisas se estaban pudriendo en la lavadora porque
llevaban días remojándose. No me daban nada y lo poco que tenia me lo
estaban dañando.
Un día que me ausente a Buenos
Aires y me violaron mis propiedades, cuando llegue a la casa encontré a
la Rosarína con mi libro de la Doctrina Secreta abierto sobre su mesa,
leyendo todas mis notas personales, algo que nunca nadie me había hecho
ni siquiera mi madre.
Vivía en un contraste
increíble, por la noche era la estrella del Patio de la Madera con tanta
gente que venia a las clases que me algaban y me colmaban de mimos
creyendo que estaba en las mejores condiciones y de día sufría. Para
consolarme me iba a las orillas del Río Paraná a decretar que esto
pasara, se solucionara, que viniera un panorama mejor de la metafísica en
Argentina. Dios y los Maestros no se hicieron esperar.
Un día que la Rosarina se fue de
comparas y me dejo solo en la casa, sonó el teléfono y al contestar
preguntaron por mi y al enterarse quien era, se contentaron mucho ya que
llevaban días tratando de comunicarse conmigo y la Rosarina me negaba.
Era un grupo metafísico de Córdoba encabezado por una persona muy capaz
que había conducido al grupo sin desviaciones, y que al preguntarme como
estaba, le conteste la verdad, y le pedí de por favor que hicieran algo
por mi. Casi todos los Cordobeses se vinieron de inmediato a la casa y
concertaron sacarme de allí llevándome a Córdoba a dar conferencias.
Los tratamientos dieron resultado y mi mundo cambio.
A todas estas, mis recursos
económicos escaseaban, así que decidí en Buenos Aires ir a visitar al
señor que tanto plagiaba mis libros, que amen de expandir la metafísica,
una buena suma de dinero se estaba metiendo en su bolsillo a costa de mis
escritos. Fue algo providencial, al llegar a su librería en calle Callao
y hacerme anunciar, me hizo pasar a su despacho y sin pedirle nada me puso
sobre el escritorio cierta cantidad de dollares a cuenta de mi derecho de
autor, dinero que me sirvió para sufragar los gastos que tenia y que me
servia para seguir el largo viaje que me esperaba. Algunos hablan muy mal
de ese señor en la Argentina, en cambio siembre lo colmo de bendiciones,
porque cuando más lo necesite me ayudo muchísimo. Dios le bendiga su
bien donde quiera que este.
En Córdoba todo fue diferente,
conocí a gente muy linda con la que años después fundamos editoriales y
realizamos un buen trabajo.
Comencé a viajar a Córdoba una
vez por año a realizar congresos y viendo que ellos carecían de la base
de la metafísica como la había aprendido de los propios labios y
vivencias junto a Conny Méndez, decidí darles un ciclo de charlas
durante toda una semana en la sala de conferencias de un Hotel donde les
hice el análisis exhaustivo de todos los libros de Conny Méndez. Por las
noches un grupo de adolescentes transcribían las charlas y al amanecer me
las daban para que las corrigiera. Cuando termine el curso había casi un
libro con toda la información transcrita, pero se tenia que editar y así
fue como una profesora de yoga del grupo metafísico se dispuso ha
sacarlo. Esa persona fue Graciela Costantino y ese primer libro, es lo que
hoy en dia se conoce como "La Metafísica de Conny Méndez". De
esta manera nació lo que es hoy en día la Editorial Plateada. El grupo
de adolescentes que transcribieron los libros hoy en día son dueños de
otras editoriales, diseñadores y conferencistas de metafísica que viajan
por el mundo dando la enseñanza.
El Hotel donde se dieron las
conferencias era bellísimo, estaba divinamente bien refaccionado, pero
ninguno sabíamos que había sido un hotel por horas para parejas hacer el
amor. Esto hizo que se suscitaran criticas y juicios en contra de
nosotros. Los que nos condenaron se quedaron con sus criticas y nosotros
con la Enseñanza que a partir de entonces se expandió por todo el cono
sur.
La metafísica en Argentina esta
conformada por gente de todas las clases sociales pero algo propio del
Argentino es que todos poseen una cultura media bastante alta, lo que ha
permitido que gente muy fina pertenezca a los grupos. Pero parecido a como
me sucedió en el Instituto Sócrates de Caracas, un día en Córdoba se
me acercaron un grupo de mujeres un poquito llamativas eran trabajadoras
sexuales, Vinieron junto a su Madame que habían tomado todo el curso y me
lo querían agradecer con un regalo que fue un dije de Jesús que conservo
con mucho cariño.
Por aquella época Aerolíneas
Argentina tenia una oferta muy buena, que consistía en que si uno viajaba
desde Venezuela hasta Buenos Aires ida y vuelta con ellos, tan solo por
100 dollares mas, le daban a uno cinco pasajes a diferentes provincias de
la Argentina, así fue como aproveche la ocasión para viajar por muchas
ciudades de Argentina dando conferencias y tuve el privilegio de ir a
Ushuaia la ciudad más austral del mundo casi en el circulo austral y pude
dar charlas allí también.
En doce años ya he visitado casi
todas las Provincias de la Argentina dando conferencias a sus ciudades mas
importantes. Los argentinos me han resultado gente sumamente amorosa, con
ellos me siento como en mi casa, es casi mi segunda patria. Los libros que
Dios le permite escribir a uno, son como unos hijos, tengo tantos hijos en
Argentina que si por esto fuera, ya deberían de darme la nacionalidad de
Argentino por Vía de gracia de hecho y derecho, sin tener que
solicitarla.
Con los grupos metafísicos
Argentinos comenzamos ha dar clases "in situ" en lugares
espectaculares. En vez de impartir la instrucción en la frialdad de un
aula de clases, se nos ocurrió trasladarnos al lugar donde se había
generado la instrucción. Así fue como el primer experimento con esta
nueva forma de dar clases la pusimos en practica yéndonos a Egipto en
1994 para explicarles la religión Egipcia, las pirámides, el Templo de
Luxor y la enseñanzas de Hermes. Luego de esto casi todos los años hemos
estado haciendo lo mismo en diferentes partes del mundo como la India,
para estudiar el hinduismo y los lugares donde vivió el Señor Gautama;
Grecia para explicarles el Partenón templo de Palas Atenea y el museo de
historia de Atenas; Arizona, estudiando los sitios del Retiro Etérico de
Juan el Amado, La Faja Dorada Californiana para estudiar todo lo referente
a los Rosacruces, Paramahansa Yogánanda, y la Casa de Krishnamurti;
Italia visitando y analizando los mas importantes museos, catedrales y el
origen de la dispensación cristiana; España explicándoles Ávila, el
Escorial y el Museo del Prado, y Tierra Santa visitando todos los lugares
por donde anduvo la Madre Maria, San José y el Maestro Jesús.
En la Argentina han surgido tres
editoriales para publicar nuestros libros: "Editorial El Cristo de
los Andes" en Mendoza, "Editorial Señora Porteña" en
Buenos Aires y "Editorial Plateada en Córdoba".
Anualmente en la ciudad de Córdoba con la
asistencia de un promedio de 700 personas realizamos los congresos
internacionales de Metafísica donde asiste gente de muchas partes de
América y Europa. También se sostienen dos paginas Web y un periódico
mensual gratuito. Gracias al Maestro Saint Germain, tenemos registrados
mas de cien grupos metafísicos, sin contar los grupos que no conocemos,
Esta es parte de la Historia de la Metafísica en la Republica Argentina.
PARAGUAY
New York 20-12-2002
Llegue al Paraguay invitado a dar
metafísica por un exsacerdote católico que me preparo unas
extraordinarias conferencias en Asunción, donde asistió tanta gente como
nunca había visto en mi vida. El éxito fue tan rotundo que me invitaron
a dar clases a Clorinda y Formosa, ciudades Argentinas en la frontera con
Paraguay. Viniendo de estas conferencias a media noche por una oscura
carretera fronteriza en un lujoso automóvil con su chofer que una
discípula había facilitado, divise en la oscuridad a un muchacho que
caminaba rapidito a orilla del penumbroso camino y me pregunte ¿que hará
esa persona por este paraje fronterizo a la media noche? y le hice un
manto de protección para que nada malo le sucediera. Cuando el auto se
acerco mas a la persona y la pude ver de frente, reconocí que era uno de
los asistentes a las conferencias. Pegue un grito para que el chofer se
detuviera, y así fue como recogimos al caminante. Me hice amigo del
caminante.
Después de Paraguay continué a
Montevideo y el caminante se quiso venir a seguir el ciclo de conferencias
en Uruguay, así fue como tuvimos mas tiempo de compartir, ir al teatro y
conocer algunas ciudades como Punta del Este en la desembocadura del rió
de la Plata que es una hermosa ciudad de veraneo de los Argentinos.
Pero había algo que me
apesadumbraba del caminante, era su extremada pobreza. Jamás se quitaba
unos desteñidos zapatos azules de lona y goma que para nada le combinaban
con el resto de la ropa. Una humildísima correita de plástico agarraba a
su cintura sus engurruñados pantalones que llevaban metidos por dentro
una camisa muy desteñida de tanto lavarla y que daba lastima. Ya había
hablado con el embajador de Guatemala en Uruguay (que era mi anfitrión)
para ver si entre los dos le comprábamos algo nuevo para que este pobre
muchacho se pusiera. Me dio pena verlo entrar así al famosísimo Teatro
el Sodre a ver el Lago de los Cisnes al cual lo invite.
Paso el tiempo y este pobre
caminante abrió un grupo de metafísica y poco a poco se fue perfilando
como el director de la metafísica en Paraguay, a los años se graduó
"suma cum laude", en la universidad del Paraguay y poco a poco
fui viendo como su posición económica fue mejorando, lo cual me alegraba
inmensamente. Las cosas avanzaban de tal forma que ya el caminante era el
que me invitaba a dar conferencias en el Paraguay.
Ya nuestra amistad era tanta que
un día el quiso invitarme a su casa y pensando en la pobreza de donde
había salido, me puse lo mas sencillo que tenia a la mano y no contrastar
tanto con su hogar y su familia.
El caminante vino con un flamante
auto a buscarme al hotel y seguía diciendo para mis adentros: "hay
que ver como los tratamientos metafísicos hacen mejorar las condiciones
económicas de la gente. Al fin llegamos a la casa del caminante, cuando
veo que me introduce en una lujosa mansión toda pintada de blanco con
autos ultimo modelo en la cochera, y pensé que era la casa donde su
familia trabajaba de servicio.
Al entrar lo primero que vi fue
una cuadro al óleo de un señor muy elegante vestido de militar con
muchas medallas de honor en su uniforme. Apareció un señor muy bien
vestido y el caminante me dijo: "este es mi papá" y me
sorprendí al ver que era el general de la foto. Luego comenzó a
presentarme a sus hermanos todos muy bien alimentados y súper bien
vestidos con ropa de marca. Ante mi total asombro, muy lejos de saludar,
al mas puro estilo de las telenovelas venezolanas, me voltee hacia el
caminante y le dije con vehemencia ¿por qué me has engañado todos estos
años haciéndome creer que eras pobre cuando eres rico y tu papá es un
importante general? ¡mentiroso¡. El caminante se volvió hacia mi con
humildad y me contesto: "yo nunca te engañe" y le replique:
¿Entonces porque te vestías tan feo? y me contesto: "Es que yo
quería ser humilde y para no usar cuero en la ropa, me ponía esos
zapatos de lona y plástico.
"El caminante" termino
fundando una editorial para publicar los libros de metafísica bilingüe,
español portugués que el mismo traducía, ya que hablaba perfectamente
el portugués, guarani e ingles porque su padre en misión diplomática
había vivido en muchas partes. Alquilo una bellísima mansión para la
metafísica que compartía como oficina con su padre.
El caminante ha sido el que se ha
encargado de llevar la metafísica al Brasil y de expandir allí los
libros nuestros traducidos. Anualmente prepara seminarios de metafísica
en Asunción a los que suele invitarme y cuando voy me ofrece los mejores
hoteles y lugares mas exquisitos.
La verdad es que la metafísica hace milagros.
URUGUAY
Lima 25-11-2002
La primera vez que me presente en
Montevideo dando conferencias de Metafísica fue gracias a una invitación
del Embajador de Guatemala en Uruguay, y la charla se hizo en el Ateneo de
Montevideo con un rotundo éxito, llenando tanto el auditórium que no
dieron abasto los asientos.
Algunos años después, las más
elegantes, sofisticadas, divinamente peinadas y mejores vestidas uruguayas
venían a los congresos metafísicos que hacíamos en Córdoba Argentina y
a cada momento me decían: "te tenemos que invitar a Montevideo a dar
conferencias" y así pasaban los años y nunca se concretaba la
invitación. Hasta que un día una pareja de un señor con su novia, que
no eran tan iguales de prolijos a las mujeres que describo, me dieron el
pasaje y fui a dar conferencias nuevamente en Montevideo, agregando unas
charlas en Punta del Este, las cuales también se llenaron a tope.
El día después de terminar
nuestras charlas, cuando íbamos saliendo del hotel en Punta del Este, de
regreso a Montevideo, repentinamente aparecieron, unos patrulleros
vestidos de negro del servicio de inteligencia de la policía del Uruguay
que nos detuvieron. Casi me morí del susto, y me intrigaba la incógnita
de saber porque nos suceda esto. Mientras tanto interrogaban a la persona
que me había invitado.
Afortunadamente me acompañaba un
principiante de metafísica militar de carrera que recién había salido
del ejercito, esto me daba seguridad y algo de protección.
Desesperadamente le pedí al exmilitar que buscara urgentemente una guía
telefónica, para llamar a la Embajada de Venezuela, darle parte del
asunto, y ponerme bajo su protección. Eran tantos mis nervios y el
desconcierto, que pasaba las paginas de la guía telefónica de arriba
abajo sin fijarme en nada y sin saber en que letra buscar, tenia la mente
bloqueada.
La persona que me había invitado
se la llevaron presa sin nunca llegar a saber los motivos. Al exmilitar y
a mi, nos dejaron libres, de inmediato tomamos carretera para Montevideo.
Las dos horas de trayecto de Punta del Este a Montevideo las realizamos
vueltos puro nervios, haciendo un revuelto de tratamientos y rezos, que
iban desde la Llama Violeta, invocación a todos los Maestros y mantrams
Budistas mezclados con Padres Nuestros y Aves Marias.
Yo estaba muerto de pánico,
nunca me había visto en una situación así, se me produjo
instantáneamente una manía persecutoria, creía que todos los autos de
la carretera nos perseguían y no veía la hora de llegar a la Embajada de
Venezuela para asilarme. Como tengo mente teatral, me imaginaba llegando a
la embajada como uno lo ve en las películas, trepándome por la reja con
un poco de policías atrás tratándome de agarrar por la camisa y yo
cayendo abruptamente al jardín dentro de la Embajada. Esto no sucedió,
pero al llegar a la puerta de la embajada, le conté al primer venezolano
que vi, lo que me estaba sucediendo y le dije: ¡no se si esto es grave¡
y el me dijo con tono profundo, ¡si, es gravísimo¡.
Me pasaron de inmediato ha hablar
con la cónsul que era una mujer muy simpática. Cuando le conté todo y
le dije mi nombre, haciendo caso omiso a mi tragedia escandalosamente armo
un alboroto y me dijo, que tenia años queriéndome conocer, empezó a
llamar gente para que le firmara autógrafos en mis libros, y mientras
tanto, yo seguía por dentro con mi tragedia, y casi llorando de angustia
le dije: "Yo no estoy aquí para eso, no quiero firmar autógrafos,
sálveme que me viene persiguiendo la policía, deme asilo en esta
embajada".
Después de mas de una hora de
tenerme allí, la mujer al fin tomó seriedad con respecto al caso. Luego
me di cuenta que mientras ella me entretenía, la embajada estuvo
averiguando el caso policialmente, y al comprobar mi inocencia, no se de
que, me dijo: "no te va a pasar nada, puedes salir del país con
tranquilidad". Y así fue. El revuelto de tratamientos funcionó.
Años después me entere que la
persona que me había invitado estaba en asunto de drogas, contrabando y
falsificación de tarjetas de crédito. Pero gracias a ese señor y su
novia la metafísica se comenzó a expandir en el Uruguay, a el y a su
novia siempre les estaré agradecido. El susto paso y la metafísica se
quedó.
Por un contacto entre dos
hermanas uruguayas, una en Caracas y la otra en Montevideo los libros de
Metafísica fluían a Montevideo y se comenzaron a distribuir en todas las
librerías, gracias a una de ellas al exmilitar, y una Pléyada de gente
bellísima la metafísica tomo el hermoso, puro y diáfano camino que
siempre ha tenido en todos los países.
Cada año estas personas
finísimas y bellísimas que veía en Córdoba, ahora son las que me
invitan hasta dos veces al año a dar conferencias ante un publico que no
baja de 900 personas, que me hacen una delicia ir a dar conferencias al
Uruguay. Con el tiempo en Montevideo de fundaron cuatro Editoriales:
" Metafísica, Editorial", Ángel del Santo Grial",
"Treinta y Tres" y "Señor Koot Hoomi", varios
periódicos de difusión, dos paginas web, grupos en todas las provincias
y cuatro locales para impartir clases, administrados por diferentes grupos
y coordinadores.
Un día después de mucho tiempo de lo sucedido,
en una conferencia se me apareció el señor que me había invitado la
primera vez a Montevideo, estaba muy contento porque acababa de salir del
presidio y me presento a una criminal que estaba en libertad condicional,
a una narcotraficante, y otros expresidiarios y me dijo con mucho orgullo:
"este es mi grupo interno de metafísica y además son
instructores".