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Del huerto de los Olivos llevaron a Jesús dándole golpes y casi
arrastrándolo hasta el Sumo Sacerdote en el Palacio de Caifas, donde ahora
esta la iglesia de “Gallicantu”, bajando cerca de la puerta de Sión. Lo
acusaron de todas las cosas inimaginables y Jesús no se defendió. He allí
la humildad de Jesús que nosotros tenemos que aprender, la de no
defendernos algunas veces y dejar que la Verdad surja al final.
El día antes de la Crucifixión, Jesús paso la noche sin poder dormir, fue
el escarnio de los soldados que pasaron toda la noche divirtiéndose a
costa de El haciéndolo sufrir, burlándose y haciéndole cuantas maldades se
les ocurrían como escupiéndole, cubriéndole el rostro y dándole puñetazos
y bofetadas.
Los ojos de Jesús que han visto la Gloria de los Planos Celestiales y que
se habían recreado en la belleza de la Luz de Dios, estaban viendo la
injusticia, malas acciones, la traición, la hipocresía humana y la
indolencia ante el dolor ajeno y el sufrimiento que le ocasionaron.
Jesús vio
quién le cayo a golpes, escupido, maltratado, traicionado y negado; sin
embargo El los miro directamente a la cara con bondadoso Amor Compasivo y
Perdonador y les dijo a cada uno en especial: “Te perdono”.
Las
personas que vemos actuando mal con nosotros, maltratándonos, engañándonos
y traicionándonos, son las mismas que Jesús vio ante si haciéndole tantas
barbaridades y sin embargo las perdono, por eso nosotros también
perdonamos a los que nos hacen algo parecido.
Que
meditar en Jesús nos ayude a ver con su Amor Compasivo y a Perdonar todo
lo que sea injusto, desagradable e inhumano.
Actualmente en la Iglesia que esta en el lugar donde sucedieron estos
dolorosos acontecimientos de la vida de Jesús, uno puede bajar por unos
escalones, algo así como unos dos o tres pisos hacia un sótano, a visitar
la horrible celda donde metieron a Jesús colgando amarrado por un hueco,
desde un piso superior, ya que no tenia puerta a su nivel, para que los
presos no se escaparan. Este era un hueco oscuro y mal oliente a sudor,
orine y mierda.
En la parte superior esta un templo católico que es la iglesia con la que
mas me identifico en la vida, es la iglesia que describe mi manera de ser,
ya que en su interior se venera a un reo, un ladrón y una puta. Aquí no
cabe el orgullo ni siquiera por ser espiritual ni santo. En la nave
central tiene a Jesús como reo amarrado de las manos como si fueran
esposas; la nave derecha tiene a Dimas uno de los ladrones con que
crucificaron a Jesús y la nave de la izquierda tiene a una puta que es
Maria Magdalena.
Aquí hay una
estatua que conmemora la triste negación de Pedro cuando dijo no conocer a
Jesús. Si esto le sucedió a Jesús, no nos quejemos cuando no nos
reconozcan el haber sido instructor de alguien, cuando borran los nombre
de nuestros escritos y otras personas se apropian lo que hacemos, esto le
paso a Jesús y eso fue parte del los meritos que acumulo para poder
ascender. Si uno quiere ascender tiene que pasar por lo mismo que Jesús. |