|
Sao
Paulo, 09/07/2000.
Imagen:
(Los Maestros siempre avisan a la tierra quien es
el Espiritu Envolvente del Ano y esta vez lo han hecho en Alemania
con el patron Electronico del Aracngel Gabriel)
El
Espíritu Envolvente es un Ser de Luz que durante un año en especial le
ofrece a la tierra un regalo de su aura con la radiación de uno de los
Siete Aspectos de DIOS para beneficiar a la raza humana en su evolución.
Algunos de los Espíritus Envolventes han sido la Madre Maria, el Espíritu
Santo, Jesús, Arcángeles como Gabriel, Miguel y Rafael. Generalmente
esta influencia se siente en la tierra por señales externas, como películas,
canciones que se graban, sucesos positivos influyentes, lo avise alguien o
no, y su beneficio lo recibe todo el mundo sea espiritual o no.
Cada
año, a la hora 0:00 entre el 31 de Diciembre y el 1º de Enero, entra El
Espíritu Envolvente del año por venir y cubre completamente a la tierra
con su aura. Junto con esta descarga, se precipita El Tema del Año y El
Pensamiento Forma. Esta actividad redunda en beneficios para el planeta,
ya que junto con el Espíritu Envolvente se prepara la publicación de
literatura, Servicios y meditaciones especiales para que su efusión sea
de mayor beneficio para la humanidad.
El
aura del Espíritu Envolvente comienza a tomar posesión de la tierra en
el primer lugar donde es la hora 0:00 del Día de Año Nuevo y tarda 24
horas en cubrir toda la tierra. Esto quiere decir que el Espíritu
Envolvente arropa a New York, Vancouver, Tokio, Samarkanda, Moscú, El
Cairo en el momento en que allí y en todo su meridiano llega la
medianoche del día de Año Nuevo. A esa hora se realiza un Servicio
especial apropiado que es suministrado por varias vías, incluso por
Internet.
Con
el solsticio de Verano Norte el 21 de junio, que es la mitad de año
solar, El Espíritu Envolvente del año por venir comienza a introducir su
radiación, mientras comienza a diluirse la del Espíritu Envolvente
regente. De esta forma, durante los meses que siguen hasta fin de año,
paulatinamente los reinos de la naturaleza se preparan para recibir la
nueva efusión. Todo esto quiere decir que la media noche del día de Año
Nuevo es el clímax de la radiación del nuevo Ser que asume la regencia
como Espíritu Envolvente.
Previo a la entrada del Espíritu
Envolvente, hay seis meses de preparación para esta reunión; mientras
tanto, en la tierra los chelas, en sus diferentes estados de conciencia,
preparan publicaciones, invocaciones, música, actitudes y actividades armónicas
con la radiación del Espíritu Envolvente por venir.
La Tierra pasa 6 meses, desde
Enero a Junio, con la radiación más intensa del Espíritu Envolvente de
ese año y es el momento de absorber mediante el Santo Aliento las energías
que este Ser trae de regalo a la humanidad.
De Junio a Diciembre,
paulatinamente las auras del Espíritu Envolvente regente y del que vendrá
se comienzan a entrelazar, hasta que en Diciembre queda nuevamente la
energía pura y absoluta del Nuevo Espíritu Envolvente. Este es el ciclo
de la Rueda Cósmica que se repite incesantemente año tras año, trayendo
desde Shamballa cada vez más luz, en este proceso de Ascensión
Planetaria.
Existen
dos leyes, una que es de Causa y Efecto y otra
de Correspondencia que dice: Como es arriba es abajo y en virtud de
su cumplimiento, con solo observar y con un poquito de inteligencia, uno
puede percibir la radiación del Espíritu Envolvente de cada año en
particular.
El
que uno no sepa algo no da derecho a negarlo, hay gente que estas cosa no
las sabe y por eso las niega y critica la actividad de que se anuncien los
Espíritus Envolventes, negando su veracidad, y pueden que tenga razón,
pero lo que no pueden negar es el bien y motivación que produce el
despliegue de literatura espiritual, grabaciones, música, meditaciones, y
cosas bellas que se publican de un Ser de Luz Envolvente de un Año.
Es
una motivación anual para trabajar por el objetivo de un Ser de Luz
durante un año y esto es algo que todos respetamos inmensamente.
Saber
del Espíritu Envolvente no le ha hecho daño a
ninguna persona, aunque designarlos haya sido la decisión de un
grupo en particular. Lo que si es completamente dañino es negarla
desmintiéndola. Criticar todo esto es totalmente siniestro, ya que no se
ataca el hecho, que cierta Entidad sea o no el Espíritu Envolvente, sino
que indirectamente y solapadamente se esta condenando la posibilidad de
expansión de una enseñanza de un Ser de Luz, sea o no el Espíritu
Envolvente, Recordémonos que
saber de Jesús, María, Buddha, Krishna o Mahoma ha inspirado tanta
santidad en el mundo y frenado tanta maldad, que es buena e inspiradora,
prodigadora de infinitas bendiciones, que si no hubieran existido, no habría
sido ningún pecado inventárselos.
Perdonemos
con mucho amor a esa gente que esta en contra de este bien, y que en vez
de bendecir y apoyar las cosas constructivas de la vida, lo que hacen es
destruir atacando y
condenando, motivaciones que lo único que hacen es conseguir que la gente
sea mejor cada día y dar a conocer las beneficiosas enseñanzas de los
Seres de Luz.
El
que un determinado Ser sea El Espíritu Envolvente de un año es algo
totalmente irrelevante a la mayoría de las personas que no saben de esto,
no les hace falta para seguir viviendo felices y radiantes.
Lo importante es que hay un objetivo anual grupal, mundialmente
conocido, donde se da a conocer mucho de la vida y obra de un Ser de Luz
para ayudar a alivianar la carga negativa de la tierra contribuyendo para
su Ascensión. Esto es incuestionablemente beneficioso. Hay almas
conectadas a este nobilísimo propósito que lo continúan propagando y
por encima de las criticas de las personas que no conocen este propósito,
siempre se seguirá haciendo, hasta la ascensión de toda de la humanidad
y convertir esta tierra en la Santa Estrella de la Libertad. Esto sólo
tienen una finalidad: “Ayudar
al Ser Humano”, servirle a cada individuo en su plan de evolución y
asistirlo en enderezar las torceduras que ha hecho en su vida, al
quebrantar Los Siete Principios Universales.
Muchas personas se han equivocado en el enfoque de su visión
espiritual, porque creen que deben seguir a Los Maestros y el foco de su
atención lo dirigen hacia Ellos solamente, y resulta que Los Maestros,
hacia donde miran, es hacia donde se encuentra la Humanidad para servirle
descargándole uno de los Siete aspectos de DIOS. Por esto, la única
forma de llegar a DIOS es volcarse a las masas ignorantes y enseñarles;
ir a los hospitales y a las cárceles a prestar un servicio, y no estar
diciendo que se sigue a un Maestro.
EL
ARCÁNGEL GABRIEL
El
Arcángel Gabriel, se le conoció por desarrollar en Jesús, María y José
durante su huida a Egipto el Manto de la Invisibilidad contra la
persecución de Herodes. El Manto de la Invisibilidad del Arcángel
Gabriel puede ser invocado a cada momento que necesitemos protección
contra el mal, la mentira o las fuerzas siniestras. “Yo Soy el Manto
Invisible del Arcángel Gabriel que me hace invencible e invisible a toda
fuerza siniestra inferior a la Perfección”.
La
Llave Tonal del Retiro del Arcángel Gabriel y de su complemento la Señora
Esperanza se encuentra en el Preludio del 1° Acto de la mística
Ópera "Parsifal" de Wagner, nombre expresivo de la
pureza del Cuarto Rayo. Además, el autor inició esta composición
durante el período de la Semana Santa, época en la que se encuentra
activo de forma relevante el Cuarto Rayo, produciendo la radiación de la
Ascensión para toda la vida del planeta Tierra.
El
Intermezzo de la Ópera "Cavalleria Rusticana",
de Pietro Mascagni, es la Llave Tonal personal del Arcángel Gabriel.
En la Ópera, este Intermezzo se desarrolla en un domingo de
Resurrección, día de poderosa irradiación del Rayo de la Ascensión.
El
Retiro del Arcángel Gabriel y la Señora Esperanza se encuentra en Hope
Valley (Valle de la Esperanza), en Sacramento, California, USA.
La
Señora Esperanza conforma, junto con la Señora Fe y la Señora
Caridad, las Tres Virtudes Teologales de la Dispensación Cristiana.
La
Señora Esperanza ofrece al género humano la virtud de la recuperación
del Reino de los Cielos mediante la expectativa gozosa.
Su
Llave Tonal se encuentra en "Notturno, Op. 70, Nº 1" de
Giuseppe Martucci. |