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Prólogo
por Nyogen Senzaki y Paul Reps
La iluminación que busca el Zen, y por
la que el Zen existe, viene de sí mismo.
Como consciencia, no existe el instante,
lo produce la sucesión. Pero el hombre físico camina en el tiempo igual
que anda en el lodo arrastrando sus pies en su verdadera naturaleza.
De la misma manera el Zen deber
comprometerse y reconocer los pasos progresivos de la conciencia que
conducen de forma progresiva al instante de la iluminación.
De esto trata este libro. En siglo XII
el maestro Chino Kakuan dibujó los cuadros de los diez toros, basándose
en los anteriores toros Taoistas y escribió los comentarios en prosa y
verso que aquí se han traducido. Su versión era puro Zen, yendo más
allá de las versiones anteriores, que habían terminado con la nada del
octavo cuadro. Desde siempre ha sido una fuente constante de inspiración
para estudiosos, y muchas ilustraciones de los toros de Kakuan se han
hecho a través de los siglos.
Las ilustraciones que se reproducen
aquí son las versiones modernas de Kyoto tomadas de notas del artista
Tomikichiro Tokuriki, descendiente de una larga línea de artistas y
propietarios de la casa de té Daruma-do (Daruma es el nombre Japonés
para Bodhidharma, el primer patriarca Zen). Sus grabados son tan
deliciosos, sugerentes y al mimo tiempo significativos como deben haber
sido los cuadros originales de Kakuan.
El texto es la adaptación y traducción
de la primera edición de Nyogen Senzaki y Paul Reps.
El toro es el principio eterno de vida,
verdad en la acción. Los diez toros representan la secuencia de pasos en
la realización de la verdadera naturaleza de uno mismo.
Esta sucesión es tan potente hoy como
lo era cuando Kakuan (1100-1200) la desarrolló a partir de trabajos
anteriores e hizo sus cuadros de toros. En occidente desarrollamos un
trabajo similar ocho siglos después para conservar el vigor de este
proceso ilustrado por el toro. [Tal como en Kyoto, hizo Tokuriki ocho
siglos antes.]
La comprensión del principio creativo
trasciende cualquier tiempo o lugar.
Los diez Toros son más que poesía, más que cuadros. Es una revelación
espiritual que se manifiesta de forma paralela en cada Biblia de
experiencia humana. Pueda el lector, como el patriarca Chino, descubrir
las huellas de su potencial interno y, llevando su báculo y el odre
de vino de su deseo más profundo, frecuentar el mercado y facilitar la
iluminación a otros.
Índice
Búsqueda del Toro
Descubrir sus huellas
Encontrar al Toro
Apresar al Toro
La doma del Toro
Montándolo hasta casa
Transcendiendo al Toro
Ambos, el Toro y mi mismidad
transcienden
Alcanzar la Fuente
10. En el Mundo
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