Gurú: Amado
Chela, verdaderamente tales individuos deberían ser los ejemplos
manifiestos de todo lo que es bello, bueno y perfecto, no sólo por su
propia felicidad, seguridad y bienestar, sino debido a que tales personas
Nos representan en el mundo de la forma. Aquellos que descansan presumidos
y complacidos en sus propias búsquedas intencionales de placer, usan
justamente tal argumento para desacreditar a los más serios sobre el
Sendero. Las palabras "si Tú eres el Cristo, baja de la cruz"
han tenido eco durante las centurias de una forma u otra a través de
muchos hijos e hijas de los hombres espiritualmente ciegos. Algún día en
el futuro, tal reto tendrá eco a través de sus propias
conciencias también.
Responder completamente
Porqué existen tales contradicciones aparentes entre la fe afirmada y las
obras, requeriría una explicación muy extensa, sin embargo para el
confort de los queridos seres, quienes se retuercen auto-conscientemente
sobre sus respectivas cruces y sienten la autocondenación por tales
afirmaciones de limitación, enumeraré unas cuantas razones:
1.- Cada hombre
que pone sus pies sobre el sendero espiritual debe comenzar justamente
donde él está -no donde a él le gustaría estar- . La profesión de fe,
la oferta de servicio y la aceptación de servicio, no cambia la herencia
del karma personal más que la aceptación de un
trabajo por el empleador cambia las cualidades y calificaciones del
trabajador.
El Maestro, al igual que
el empleador, acepta al candidato para el servicio sobre la base de una
confirmación razonable de que un cierto ímpetu calificado de talento
está disponible para su uso en una posición determinada. El Maestro, al
igual que el empleador, debe depender del candidato mismo para que cumpla
con su máxima luz; y posteriormente, a través de su estudio y
aplicación voluntaria, se eleve él mismo hacia una mayor eficacia en el
esfuerzo y labor.
El candidato al
conocimiento espiritual es, por la propia razón de su interés en
el estudio espiritual, usualmente alguien que ha dedicado considerable
parte de sus energías a través de las centurias al desarrollo de los
poderes espirituales, con frecuencia hasta el olvido de su propio
bienestar físico, además de su seguridad financiera. La ley, siendo
totalmente impersonal, únicamente libera a través de la conciencia
aquello que es sostenido en mente, pensamiento y sentimiento. Si el hombre
no ha contemplado la belleza, la opulencia y los diversos regalos de la
abundancia en este mundo, no existe molde, ni forma, ni canal, a través
del cual la vida prima pueda fluir para exteriorizar estos regalos en su
experiencia. De este modo tal ser debe aprender a equilibrar sus
devociones absastractas con la maestría práctica de los procesos
creadores para moldear con el pensamiento los bellos diseños y
energizarlos con el sentimiento, trayéndolos a la forma como los medios y
maneras de incrementar la habilidad individual para servir a la Causa del
Maestro. Aún en Nuestra Octava, Nosotros debemos diseñar y formar
aquello que deseamos antes de que sea precipitado a Nuestras manos y uso.
2.- El estudiante
en el Sendero inmediatamente está sometido a una acción acelerada de la Ley
de Causa y Efecto. La energía retornando a cada uno (que él envió
en previas encarnaciones como causas de una naturaleza imperfecta) debe
ser retornada a tal ser para que sea purificada, transmutada, y retornada
a Dios con la misma expresión perfecta con la cual esa energía fue
recibida desde el Creador. De ese modo tales estudiantes tienen mucho más
que "manejar", a medida que sus energías regresan, que la
humanidad en general, cuyas energías retornando son sostenidas en
suspenso, en misericordia, hasta que ellos aprendan la Ley de la
Transmutación (Llama Violeta). De lo contrario ellos estarían abrumados
por la retribución kármica y no podrán hacer ningún progreso
espiritual en esa encarnación.
La Ley Cósmica
determina que ningún alma puede recibir, de vuelta, más karma negativo
en una encarnación que lo que su conciencia desarrollada pueda transmutar
y alcanzar maestría sobre ello. Así que todo aquél que lea esto puede
animarse ya que a ningún estudiante se le permite por la Junta Kármica
recibir, dentro de su experiencia, ninguna apariencia que él no pueda,
mediante su propia luz, trasmutar en el mismo momento que es recibida. Por
lo tanto, en las experiencias de la vida, regocíjense de que la Ley haya
percibido un desarrollo de su conciencia lo suficiente para borrar las
sombras que aparezcan, temporalmente, sobre la pantalla de su vida.
3.- Cada
estudiante es una parte del karma de la masa de la raza, de la nación,
del planeta y de la evolución a la cual él pertenece. Los estudiantes
conscientes se ofrecen como voluntarios para aceptar el servicio añadido
de disolver parte de este karma de la masa junto con el suyo, al igual que
Jesús asumió y transmutó mucho del karma del mundo a través de su
experiencia en el Calvario.
4.- Además, los
individuos fuertes algunas veces se ofrecen como voluntarios en un Momento
Cósmico con la finalidad de actuar como un Guardia Espiritual alrededor
de ciertas corrientes de vida dedicadas -protegiéndolas de las energías
dirigidas, visibles e invisibles-, que buscan destruir el centro corazón
de tales movimientos. Así, el Amado José y la Bendita María asumieron
mucho karma actuando como un guardia alrededor de las energías sensitivas
de la conciencia pura de Jesús.
No se permitan Juzgar a
otra persona, porque ese ser podría estar agotando el karma que de lo
contrario sería un peso excesivo sobre otra alma.
5.- La felicidad,
seguridad y bienestar aparente de los individuos se construye sobre los
buenos esfuerzos del pasado, pero esto no tiene la seguridad de la
permanencia hasta que la conciencia pueda crear y sostener tales
condiciones con su voluntad. Aquellos que nacen con gran opulencia o
perfección física han ganado ese lujo y perfección, pero al mismo
tiempo que éste es un disfrute inconsciente -nacido sin el conocimiento
de la Ley de la Precipitación, Curación y Paz- es tan efímero como la
luz del sol que actúa sobre el hombre agradecido, pero que, como una nube
pasajera, se va, incapaz de recrear el sol, siendo meramente receptor
inconsciente de un beneficio, disfrutado pero efímero.
Los individuos que han
colocado sus pies sobre el sendero espiritual no encontrarán seguridad,
felicidad o paz permanente siendo los recipientes inconscientes de
"los regalos de la Dama de la Fortuna". Ellos deben llegar a
estar conscientes de los poderes de la creación en el cuerpo mental, los
poderes de la animación en el cuerpo de sentimiento, y los poderes de la
exteriorización a través del acoplamiento de las energías físicas,
canalizadas a través de la carne. Luego, ninguna persona, lugar,
condición o circunstancia externa afectará su tranquilidad, seguridad y
paz.
Es tal el entrenamiento
que ha de alcanzarse, que con frecuencia es suspendido temporalmente,
debido a que la conciencia externa es fácilmente aplacada cuando ha
recibido su deseo; pero no se hace ningún esfuerzo hasta que el regalo,
así obtenido, es agotado, entonces la conciencia comienza de nuevo el
esfuerzo espasmódico de recrear una condición de comodidad en la cual
volver a dormitar.
6.- El alma del
individuo promedio pasa unos buenos mil años en las Octavas de Luz entre
encarnaciones, que permite al individuo reunir mucha reserva de energía
en los cuerpos emocional y mental para transmutar mucha de la acumulación
de discordia en el cuerpo etérico, y retornar a la vida terrenal
"refrescado en espíritu". Aquellos que están comprometidos en
el "empuje" espiritual de la hora han sacrificado esta estancia
en los Reinos celestiales y su consecuente descanso momentáneo de las
visicitudes de la experiencia terrenal, algunos de ellos reencarnando
dentro de un año después de abandonar la vestidura terrenal anterior.
Unos pocos aún abandonando un cuerpo antes de su disolución y aceptando
otro. Este sacrificio a menudo se manifiesta en la falta aparente de
energía física, además de tensiones nerviosas. Todos estos factores son
los resultados del sacrificio consciente de parte de los individuos que
son mirados por los propios beneficiarios de su desprendimiento con
desdén y duda. No se preocupen, porque Nosotros fuimos así antes que
ustedes.