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Vegetarianismo
La alimentación vegetariana está plenamente
adecuada a la fisiología y anatomía humana. El hombre no es “carnívoro”,
tampoco “omnívoro” por naturaleza.
Los animales carnívoros u omnívoros tienen
en el estómago grandes cantidades de ácidos para poder digerir las carnes.
El hombre enfrente de eso tiene un frágil equilibrio ácido-alcalino en su
aparato digestivo, que no es apto para digerir carnes de ningún tipo. Los
animales carnívoros y omnívoros tienen intestinos muchos más cortos que el
hombre para poder eliminar rápidamente desechos peligrosos de la carne.
En qué consiste
Prescindir de alimentos de origen animal.
El lácto-vegetarianismo admite solamente la leche y sus derivados (yogur,
quesos, manteca y cremas), junto con todos los productos vegetales.
· Mejora el funcionamiento intestinal
porque provee cantidades de fibras y antioxidantes naturales (betacaroteno,
vitaminas E y C, selenio y zinc), sólo que debe planificarse, combinando
las proteínas vegetales entre sí (cereales y legumbres) con proteína
animal (lácteos o huevo) de manera de obtener proteínas completas y cubrir
la cuota de hierro.
· Evita la arteriosclerosis y las
enfermedades arteriales.
· Mejora enfermedades degenerativas: reuma,
gota, artritis.
· Mejora el aspecto de la piel.
· El organismo se siente menos intoxicado
(por tener que eliminar menos
compuestos nitrogenados)
Sugerencias para alimentarnos adecuadamente
La lista de las recetas de sopas naturistas
es por lo menos tan larga como la de salsas. Prácticamente de todos los
vegetales y con distintas variantes, podemos preparar sopas para todos los
gustos. Desde el punto de vista del arte culinario, esta es una gran
ventaja, pues la variación de gusto en el mismo plato, es originada en la
buena mezcla de sus componentes. Cada verdura, hortaliza, legumbre, tiene
su propio aroma y éstos se unen en la “sinfonía” de la sopa.
En la preparación de las sopas y caldos
recomendamos tener presente lo siguiente:
Emplear vegetales frescos, si estos faltan,
entonces los desecados antes que las conservas.
Cocinar los componentes de las sopa en
forma gradual, o sea, primero los que llevan más tiempo de cocción y así
sucesivamente. Cocinar los componentes, solamente hasta “su punto”, ni un
minuto más. Así salvamos valiosas sustancias.
Cocinar siempre las sopas a fuego lento y
con tapa para condensar las
sustancias alimenticias.
Primero cocinar los vegetales y sólo al
final, salar, así conservamos más
los aromas propios de los vegetales.
No usar condimentos fuertes, especialmente
si la sopa la comemos como primer plato del almuerzo o cena. Estos
condimentos hacen trabajar demasiado a los jugos gástricos.
Tampoco recomendamos agregar queso rallado
a las sopas. Es una mala costumbre, el queso aniquila y domina todos los
otros exquisitos gustos de los vegetales y recarga la digestión con grasas
pesadas del queso duro.
Con las sopas no conviene comer mucho pan
para no cargar el estómago, fundamentalmente, antes de los platos
principales.
Con las sopas y con resto de las comidas,
no conviene beber (o beber lo menos posible) ni agua, ni ninguna otra
bebida, ésta diluye los jugos gástricos y en consecuencia se dificulta la
digestión de los alimentos. Las sopas deben ser muy espesas. Las
preparaciones para espesar ciertas sopas, son iguales a las que usamos
para sopesar las salsas. Sólo se diferencian en las cantidades de su
composición.
NOTA:
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CAMBIAR EL PAN BLANCO POR PAN INTEGRAL, al
igual que el arroz.
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TOMAR CON FRECUENCIA NARANJAS
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MUCHA FRUTA (ENTRE COMIDAS, distanciadas por
lo menos hora y media de las comidas)
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En general comer alimentos QUE LES DE EL SOL.
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También FRUTOS SECOS no salados.
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BEBER AGUA ENTRE COMIDAS |