Desde muy pequeña supe de
Carola, su nombre estuvo relacionado muy de cerca con mi niñez. Tuvimos
algo en común. Ella se formó entre otras, bajo la enseñanza de
educación e instrucción privada de la profesora Mercedes Maria Innes,
persona al lado de la cual crecí, era mi madrina. Así fui viviendo y
oyendo siempre este nombre entre otros no menos eminentes de alumnos
adelantados que juntos desarrollaron la Venezuela de ayer y forman la
Venezuela de hoy.
Carola, escritora siempre
creativa, iluminada, despierta, seguidora en cierta forma de la
enseñanzas de Conny Méndez, pero con una gran independencia que le
permitía tener sus propias ideas.
Maestra por excelencia, dominaba
las mentes intelectuales en clases magistrales donde sólo se oía el
sonido de su voz, trasladando todos aquellos conocimientos a los seres que
se reunían a tratar de entender todo aquel tratado de obras etéricas que
se hacían palabras, se convertían en formas al darle práctica a toda
manifestación metafísica.
En todo momento hacía presente su convicción
hacia el Poder de Dios, la Sabiduría Divina y su Acción directa en
nuestra vida cotidiana. Un instante con Carola era suficiente para tener
aprendizaje para toda la vida, creo que más, era demasiado para una mente
humana común…
Que Dios continúe a su lado como siempre
lo estuvo, porque un ser así, está cerca de la Vida Divina o es parte de
Ella!