|
Recordad estos
senderos, tomadlos y señaladlos a los demás.
En cada acto
demostrad movilidad, amor y prudencia. Tratad de ser un sabio escultor en
el trabajo con vosotros mismos y con los demás y tened cuidado de ser
arcilla friable en las manos de una mala compañía.
Escoged buenos
amigos y en el diálogo con ellos resaltad vuestras buenas cualidades; leed
con ellos buenos libros, llegad a conclusiones y tratando de recordar todo
lo mejor ponedlo en práctica en la vida.
Desarrollad en
vosotros planes y métodos para la creación de una vida bella con voluntad
y sensatez, llena de trabajo y armonía en las relaciones con el mundo
exterior.
Estad
conscientes que con cada mal pensamiento, palabra y acción estáis
rompiendo los derechos sagrados con los cuales, al igual que cualquier
otra creación, habéis sido generosamente premiados por la naturaleza.
Desarrollad en
vosotros la firmeza y la perseverancia y no os entretengáis durante el
trabajo. Si el trabajo es aburrido pero necesario, arreglaos para que con
paciencia lo llevéis a su conclusión. Será más fácil de hacer si
emprendéis cada tarea con alegría. No sois un muñeco o un juguete que
mecánicamente realiza los movimientos, sino un hombre racional. Por lo
tanto, estáis obligados a tratar cada trabajo con sabiduría, cuidado y con
amor.
Tratad de
purificad vuestro lenguaje de palabras vacías y sin sentido. Dejad que
vuestro lenguaje sea claro, preciso y breve.
Abandonad el
lugar lleno de habladurías vanas, de furor y odio, donde reina la pelea,
el entretenimiento nocivo y la estupidez.
Si decidís
descansar, aseguraos de dar a vuestra mente y cuerpo un entretenimiento
agradable y libre cargas durante estos minutos de relajación.
No os
apresuréis. Erradicad las mentiras. Sed honestos y afables. Desarrollad en
vosotros un sentido de nobleza y en vuestra comunicación con la gente sed
educados y sencillos. El sentimiento del temor también deberá ser ajeno a
vosotros.
Mantened el
equilibrio tanto en el placer como en el sufrimiento, en la alegría como
en el dolor. Perdonad siempre y al odio responded con amor. Sólo así
derrotareis la mala voluntad.
Vuestros
pensamientos son vuestros hijos. A cada uno de ellos deberéis hacerlos
bellos. Cada pensamiento deberá convertirse en una fuerza creadora
dirigida hacia hacer el bien. Recordad siempre que el poder del
pensamiento es muy grande. Preparaos para usarlo para beneficio del mundo.
Sed precisos en
todo, veraces y certeros en vuestras acciones. De otra manera, no se os
podrá confiar con un trabajo importante.
La vida deberá
fluir a través de vosotros en todo su esplendor y fuerza completa. No
permitáis que las cosas sin importancia debiliten vuestra perseverancia en
el logro de vuestra meta.
La Vida y el
Amor son una fuerza poderosa y la razón por la cual todo en el Universo
existe. El Amor es la fuerza que rige al mundo: todo lo que se hace por
él, tiene el poder de la ley universal. Sólo con el Amor a todo, podréis
derrotar al mal. Traed el amor a donde quiera que vayáis. Pronto
comprenderéis el como os ayudará en todos los caminos.
Sed puros y
dejad que el amor emane de vosotros, como el aroma emana de la flor.
Haced la firme
e inquebrantable decisión de convertiros en la expresión del amor y la
voluntad de ayudar en todas partes cuando podáis. Dejad que vuestra vida
sea un rayo de alegría para otros. Encontrad diamantes en vuestra alma
para que los podáis poner en el tesoro del bien común.
Si tenéis más
conocimiento que algunos de vuestros amigos, no os ceguéis por el orgullo
de ello, no demostréis vuestra superioridad, pero compartid vuestro
conocimiento si es apropiado en ese momento.
Recordad que
cada minuto de vuestra vida tiene un propósito. Sed capaces de
comprenderlo. Si tenéis dificultad al escoger un trabajo o profesión,
consultad a vuestros superiores.
Estad atentos a
los minutos vacíos. La pereza puede agarraros por causa de ellos. Horas y
días pueden hacerse de minutos vacíos y la tarea del verdadero hombre es
grande. La vida es ciertamente multifacética e interesante. De los minutos
empleados con sensatez podréis tejer la verdadera y bella tela de vuestra
alma.
Por lo tanto,
tratad de llenar cada minuto de vuestra vida con trabajo, conocimiento o
pensamientos puros.
Dejad que el
trabajo incesante os traiga placer y dejad que el fuego de la creatividad
inextinguible ilumine vuestro sendero.
Tratad de
mantener siempre vuestros pensamientos en la pureza absoluta y pensad
mucho en lo que podréis hacer para el mejoramiento de la vida de la gente
y para la mitigación de sus sufrimientos.
La naturaleza
está rebosante de regalos puros y sagrados y está buscando receptáculos.
Dejad que vuestra alma sea resplandeciente y limpia como el cristal, para
la aceptación de estos regalos. Convertíos en un rayo de luz, dejad al
mundo de los sueños vanos y aplicad vuestra energía a la ascensión
incesante hacia lo alto.
Dejad que
vuestra alma irradie siempre luz y bienaventuranza, calor y compasión,
dinamismo y deseo para ayudar al que está cerca. Entonces sentiréis como
las tareas pesadas pierden su peso y las vestiduras pesarosas del
sufrimiento se convierten en los velos blancos como la nieve del
fulgurante gozo puro.
Sed cautos y
condescendientes en vuestro juicio sobre la gente, ya que sois, más bien
imperfectos. Pero sed estrictos con vosotros mismos y trabajad
infatigablemente en la corrección de vuestros propios defectos.
Enfrentaréis
muchas pruebas en la vida. Sólo a través de ellas adquiriréis tesoros
infinitos, pero estaréis preparados para superarlas con éxito, sólo si
estáis armados con las amuniciones de la prudencia, la perseverancia y la
fe en vosotros mismos.
Si el fracaso
os sobreviniera, no perdáis el valor. El desaliento sólo debilitará
vuestras fuerzas y disminuirá vuestro crecimiento interior. Es mejor
movilizar vuestras fuerzas y pensar sobre cual será la mejor estrategia
que podréis hallar para continuar la acción. De esta manera mejorará
vuestra tenacidad y se multiplicarán vuestros poderes.
Transformad
cada fracaso y experiencia amarga en la más valiosa lección que os servirá
como una guía en el futuro.
Cada obstáculo
en vuestro camino os dirá lo que es necesario desarrollar para
apertrecharos de municiones para continuar la lucha.
Pero en la
batalla deberéis siempre recordar el bienestar de aquellos que están
cerca. Tened cuidado de comprar vuestro propio bienestar a costa del
sufrimiento de estos cercanos. Semejante bienestar es cruel e inestable.
Sed capaces de
consumir vuestra energía cuidadosamente y con sensatez en cualquier
trabajo. Arreglaos para tener un cuerpo fuerte, vigoroso y robusto. No lo
carguéis con comida en cantidades más grandes de lo que es necesario para
una nutrición normal, ni lo carguéis con nada que obviamente sea dañino
para vuestra salud. Estudiad las leyes no sólo espirituales sino también
las del crecimiento físico correcto. Vuestro cuerpo es una herramienta
inmediata que trataréis sabiamente. A través de semejante manejo, vosotros
portareis de manera más duradera, el más precioso receptáculo de fuerzas
naturales y de salud, a través de las tormentas diarias y por los caminos
de incasable trabajo.
Pero este
receptáculo es dado a todo cuanto existe. Por lo tanto, sed igual de
sensibles a la salud de las personas, animales, pájaros y aún de las
plantas. Por ejemplo, las plantas recogen la luz y el calor del sol de la
misma forma que vosotros lo hacéis . Las flores al igual que vosotros
morirían si fuesen privadas de ellos. Significa de que sois hermanos, pero
vosotros sois mayores, más fuertes y más inteligentes. Por lo tanto, uno
debe siempre rendir ayuda adecuada al más débil y poner más atención.
Estáis dotados con mayor fuerza y sabiduría que muchos ubicados bajo
vosotros, por lo tanto, deberíais siempre proteger a los indefensos y a
los desamparados ya sean estos gentes, animales, plantas etc.
Un dicho dice
así:" Mientras más obscura es la noche, más brillantes son las estrellas"
y así, seréis los portadores de la luz, el amor y el conocimiento en la
oscuridad humana y la lucha terrenal. Mientras más luz tengáis mas
obscuridad dispersaréis.
Desarrollad en
vosotros la mayor sensibilidad y amor posible a la naturaleza que os rodea
y escuchareis sus voces imparables cantando un himno loable al sol dador
de vida. Amad el cielo estrellado y penetrad sus profundidades. En la
calma de la noche tornad vuestros ojos hacia las estrellas rutilantes, a
los mundos desconocidos donde también todo está vivo, donde todo está
lleno de poderosa belleza y luz magnificente… Pero desde otros mundos
nuestra Tierra también parece como un asterisco. Por lo tanto, ella
también esta llena de mucha belleza y grandeza. Dejad que vuestra alma sea
una cuna espaciosa capaz de abarcar esta belleza y grandeza. Dejad que
vuestra alma sea un espejo capaz de reflejar la generosidad y las muchas
caras del genio creador de la naturaleza.
Abrid más
ampliamente vuestra percepción de la belleza a través del arte. Amad la
música y la pintura. Fijaos más profundamente en el juego de colores.
Afinad vuestra percepción de los sonidos. Mostrad más interés por todo,
encarnando el genio de los creadores de la belleza. Al escoger por
vosotros mismos una profesión, no seáis unilaterales ni estrechos de
mente. Cuando sea posible, tomad interés en todo lo que pueda enriquecer
vuestra perspectiva.
Regocijaos ante
todo lo que sea una expresión de la belleza. Regocijaos ante los últimos
rayos de la puesta del sol. Regocijaos ante los primeros rayos del sol en
el amanecer. Regocijaos - y la luz del sol será más brillante para vuestra
alma, y los mundos distantes estarán más cercanos.
Sed como el
sol, que generosamente se derrama a si mismo en luz y dinamismo. Mirad
cuantos caminos a los grandes manantiales esperan por sus viajeros. Pero
para ir por ellos, es necesario ir siempre adelante y la vida misma es
movimiento. Hacia adelante o hacia atrás. Os movéis con cada pensamiento,
paso, acción. Si ellos son dirigidos hacia el Bien, iréis invariablemente
hacia adelante., pero tened cuidado de no dar pasos hacia atrás.
Es necesario
alcanzar la cima de la montaña, ¡pero que difícil es la subida y que fácil
es rodar hacia abajo!. ¿Es lo último razonable? Pensad en la felicidad
infinita que es, el tomar posesión de la cima y la de mostrarles a otros
el camino. ¡Que mucho de lo desconocido veréis desde allí!, ¡que grandes e
inmensos horizontes aparecerán ante vuestros asombrados ojos!.
¡Comprenderéis entonces todo el valor del camino recorrido! Recibiréis lo
que persistentemente buscasteis por vosotros mismos, a pesar de las
privaciones y las dificultades resultantes.
Y así siempre,
con cada minuto de vuestra vida ascended más y más alto. Recordad que
durante las ascensiones difíciles se os ofrecerá una mano en ayuda.
Y mientras más
grande sea vuestra ayuda a la gente, más majestuosa y amplia será vuestra
mente y vuestra alma y más fácil será para vosotros las ascensiones
difíciles
Por lo tanto,
erradicad de vosotros el sentimiento de egoísmo. No seáis un deudor de la
naturaleza. Ella os ha premiado con grandes regalos. Ella ha plantado en
vosotros grandes semillas. Ella está esperando - ¿Multiplicaréis sus
tesoros? ¿Los compartiréis con los demás?
Tratad de
escuchar las voces de todo cuanto existe. De esa manera comprenderéis sus
aspectos específicos. Habiendo comprendido - enamoraos con un amor que
abarque todo lo que existe. Adquirid un más y profundo conocimiento.
Desarrollad en vosotros la apreciación de la armonía y la belleza cuanto
os sea posible. Con amor, conocimiento y belleza id a la gente. Unidlos .
Construid con ellos la vida, llena de luz, vigor, trabajo incansable y
alegría. En esta gran intento creativo, adquiriréis nuevas fuentes
inacabables de poder y conocimiento y al aspirar aprender los secretos
escondidos de la naturaleza en nombre del Bien Común, estaréis así,
pagando vuestra deuda.
Siguiendo este
sendero, adquiriréis las tres grandes llaves de la BELLEZA, el AMOR y el
CONOCIMIENTO. Con ellos abriréis las puertas que llevan a las fuentes
luminosas de la verdad divina.
Sed capaces de
tomar posesión de estas llaves. |